- Se requieren estrategias integrales para su implementación en todos los espacios escolares, así como trasparencia y rendición de cuentas en los procesos de monitoreo.
- Uno de los principales determinantes de la obesidad infantil es la mala alimentación, dominada por entonos que promueven comida chatarra y bebidas endulzadas.
- Los Lineamientos son aplicables para todas las escuelas del país, tanto públicas como privadas, y en de todos los niveles educativos.
Con motivo del primer aniversario de la aplicación obligatoria de los Lineamientos de alimentos permitidos y no permitidos en todas las escuelas del país a celebrarse el 29 de marzo, organizaciones de la sociedad civil que conforman la Alianza por la
Salud Alimentaria pedimos a la Secretaría de Educación Pública crear estrategias integrales para la implementación de los Lineamientos en todas las escuelas. De igual manera, demandamos trasparencia y rendición de cuentas en los procesos de monitoreo.
Nuestro país es uno de los primeros lugares en obesidad infantil en el mundo, y esta epidemia aumentó 120% en las últimas tres décadas. Actualmente en México, más de 13 millones de niños, niñas y jóvenes de 5 a 19 años viven con sobrepeso y obesidad. De estos, 48% presenta indicadores de hipertensión, hiperglucemia y enfermedades hepáticas.
Uno de los principales determinantes de la obesidad infantil es la mala alimentación, dominada por entonos que promueven de forma desmedida el consumo de comida chatarra y bebidas endulzadas. Un estudio realizado en 2022 mencionó que niñas y niños consumían más de 500 calorías provenientes de productos ultraprocesados en un día de jornada escolar.
El entorno escolar desempeña un papel fundamental en el comportamiento alimentario de niños, niñas y adolescentes, porque establece qué alimentos están disponibles y cuáles se consumen durante la estancia escolar. Por tanto, son espacios que influyen significativamente en la trayectoria nutricional, en sus hábitos de consumo y en su salud a corto y largo plazo.
Con la implementación de los Lineamientos para regular la publicidad, distribución y venta de alimentos y bebidas en las escuelas mexicanas, estas están obligadas a: 1) promover acceso a frutas, verduras, cereales integrales y agua potable, y 2) prohibir la oferta de preparaciones y productos con alto contenido de azúcar, grasa, sodio y harina refinada. Los Lineamientos son aplicable para todas las escuelas del país, tanto públicas como privadas, y en de todos los niveles educativos.
En junio de 2025, a pocos meses de haberse aplicado los Lineamientos de forma obligatoria, la Alianza por la Salud Alimentaria, en conjunto con Dinamia, una agencia de estudios de mercado y opinión, realizaron la Encuesta Nacional sobre Alimentación Escolar. Se encuestaron a 900 madres y padres, para conocer la percepción y conocimientos sobre la aplicación de la regulación en las escuelas de sus hijos. Los resultados mostraron mejoras en el entorno alimentario escolar.5 Sin embargo, aún hace falta seguir acciones continuas de aplicación para transformar los entornos escolares en saludables.
- Ambiente alimentario escolar (ciclo escolar 2024-2025):
-3 de cada 10 escuelas vendían productos ultraprocesados y bebidas azucaradas (9 de cada 10 escuelas vendían productos ultraprocesados en el ciclo escolar 2023-2024).
-7 de cada 10 escuelas ofrecian frutas y verduras (3 de cada 10 escuelas vendían frutas y verduras
en el ciclo escolar 2023-2024).
-3 de cada 10 escuelas contaban con dispensadores de agua potable (en comparación con ciclos escolares anteriores, el acceso de agua potable no presenta cambios). - Otros beneficios
-71% enviaron loncheras más saludables.
-61% de los escolares reconocen los daños de la comida chatarra en la escuela.
-6 de cada 10 hogares consumieron más frutas, verduras y cocinaron alimentos más sanos.
-5 de cada 10 familias consumieron menos comida chatarra y bebidas endulzadas.
Esta política no sólo contribuye a garantizar el derecho a una alimentación adecuada de niñas, niños y adolescentes, también tiene el potencial de mejorar su nutrición, salud física y mental, y su desempeño escolar. Por lo anterior, pedimos a la Secretaría de Educación Pública:
1) Claridad en los procesos y estrategias de implementación de los Lineamientos a corto, mediano y largo plazo para todos los niveles educativos.
2) Celeridad para integrar acciones de capacitación y monitoreo en secundarias, media superior y superior.
3) Accesibilidad a la información diagnóstica y resultados a un año de aplicar los Lineamientos a Los ciudadanos.
4) Rendición de cuentas para conocer las mejoras y las áreas de oportunidad y,
5) Participación ciudadana para integrar voces y validar las mejoras, especialmente con infancias y adolescencias.
Para lograr la sostenibilidad y efectividad de esta regulación, es fundamental la articulación interinstitucional e intersectorial, además, debe existir un amplio compromiso de todos los sectores involucrados. Por lo anterior, se requiere mayor voluntad y liderazgo de la Secretaría de Educación Pública para poder consolidar la trasformación de los entornos escolares alimentarios.




