8 C
Mexico City
martes, marzo 3, 2026
Inicio El Hijo del Camionero Carta de fecha 19 de febrero de 2026 dirigida al Secretario General...

Carta de fecha 19 de febrero de 2026 dirigida al Secretario General y a la Presidencia del Consejo de Seguridad por el Representante Permanente de la República Islámica de Irán ante las Naciones Unidas

“La traición a la diplomacia y los riesgos de futuro”

Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el  Análisis de Temas Económicos y Sociales de  México y Nezahualcóyotl

@MRODOLFO_CID

En este día, se presenta un tema internacional totalmente relevante, la ofensiva unilateral que sin previa declaración de guerra y sin motivo iniciaron Estados Unidos e Israel en contra de Irán.

Durante 40 años, Estados Unidos e Israel, han acusado a Irán de intentar desarrollar armas nucleares. Desde la instalación de la República islámica, el país comenzó a desarrollar un programa para la producción de energía nuclear del que, de manera objetiva, en occidente nunca se ha sabido su propósito, más haya de la retorica amenazante de los dos países mencionados.

De acuerdo a lo que históricamente han informado distintas agencias noticiosas no estadounidenses, así como de las propias declaraciones del gobierno iraní ante la ONU, dicho programa ha tenido solamente fines civiles y sus objeticos son de carácter industrial, médicos y de generación alternativa de electricidad, además de dichas declaraciones, lo más importante, la Agencia Internacional de Energía, en todas sus inspecciones, ha afirmado que no ha encontrado evidencia de la construcción de armas nucleares, al igual que con Irak en 2005, el eje Washinton Tel Aviv ha construido por años un discurso falso para justificar una nueva injusticia.

A Irán con el pretexto referido, al igual que a otros países, lo han sometido a un régimen de sanciones económicas que su objetivo es estrangular a la sociedad persa y no siendo suficiente, el país fue sujeto de un ataque ilegal de 12 días, que contra cualquier pronostico, fue capaz de resistir, e incluso responder limitadamente y con éxito.

De manera posterior a lo que se conoce como la guerra de los 12 días, delegaciones de Teherán y Washington, comenzaron negociaciones con fines de establecer los límites del programa nuclear, sus alcances y la forma de monitorearlos, así como la disminución de la presión de las sanciones económicas, no obstante sentados a la mesa de negociaciones y con el anuncio del gobierno estadounidense el 27 de febrero de 2026, de que estaba a punto de lograrse un acuerdo, la madrugada del 28 de febrero, inició la ofensiva y es aquí donde radica la importancia del asunto: Irán fue atacado por su interlocutor en plenas negociaciones, de esta manera, fue traicionada la diplomáis y por enésima vez violada la carta de la ONU, por aquellos que afirman defender el derecho internacional, además de que el Propio Donald Trump viola la constitución de su país, al iniciar acciones de guerra injustificada, sin la autorización del congreso.

Esta traición a la diplomacia tiene un primer costo: el gobierno ruso, puede considerar y confiar como mediador valido a Estados Unidos en la guerra con Ucrania, o la India en su conflicto con Pakistán, solo por citar esos dos conflictos, lo que se agrava con la inacción de la comunidad internacional. ¿China puede sentirse a salvo?, así como diversos países africanos, en lo personal y sin ser experto en relaciones internacionales, y ante los hechos, yo no podría considerar a Estados Unidos como mediador valido.

En este orden de ideas, parece que la razón y la objetividad se pierde, se critica y justifica esta agresión, en función de lo que el populo cree, más no le consta pasa en Irán, muy lejos de reconocer que la diplomacia y el derecho internacional saltaron por los aires, hoy mismo ningún país está seguro ante los intereses de la aun potencia hegemónica y su brazo financiero Israel.

En México, como en otros países, solo se escucha la voz del agresor, sin que se escuche al agredido y como una manera abierta, se procede a reproducir la carta a la que corresponde el título de esta columna, como forma de que exista acceso a conocer por lo menos de manera marginal la posición de la otra parte en conflicto:

Siguiendo instrucciones de mi Gobierno, y en referencia a nuestras cartas anteriores, de fechas 30 de diciembre de 2025 y 2, 9, 13, 22 y 28 de enero de 2026, relativas a la persistente amenaza del uso de la fuerza por parte de los Estados Unidos de América contra la República Islámica de Irán, les escribo nuevamente para señalar con urgencia a su atención y a la de los miembros del Consejo de Seguridad las continuas amenazas lanzadas por los funcionarios de los Estados Unidos de recurrir al uso de la fuerza (como la reciente declaración pública hecha por el Presidente de dicho país sobre la utilización de la base de Diego García en relación con un posible ataque militar contra la República Islámica de Irán), algo que constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional y podría sumir a la región en un nuevo ciclo de crisis e inestabilidad.

El 18 de febrero de 2026, en una publicación en los medios sociales, el presidente de los Estados Unidos volvió a amenazar pública y explícitamente a la República Islámica del Irán con el uso de la fuerza y declaró lo siguiente: “Si el Irán decide no llegar a un acuerdo, puede que los Estados Unidos tengan que utilizar Diego García, y el aeródromo situado en Fairford, para erradicar un posible ataque”.

Dada la volatilidad de la situación en la región, y en vista de que los Estados Unidos siguen desplazando y acumulando equipamiento y activos militares, una declaración tan beligerante por parte del presidente de ese país no debe considerarse mera retórica, ya que supone un riesgo real de agresión militar, cuyas consecuencias serían catastróficas para la región y constituirían una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales.

La República Islámica de Irán sigue defendiendo plenamente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y las soluciones diplomáticas. Su participación en las conversaciones nucleares con el Gobierno de los Estados Unidos ha sido constructiva, seria y de buena fe, a fin de transmitir claramente sus preocupaciones y exigir el levantamiento total y verificable de las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra la nación iraní, que son inhumanas y contrarias a derecho, y, al mismo tiempo, sobre la base de la reciprocidad, despejar las ambigüedades relativas a su programa nuclear pacífico para poder alcanzar una solución mutuamente aceptable y orientada a los resultados que sea compatible por completo con los derechos inalienables reconocidos a todos los Estados Partes en el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.

La República Islámica de Irán sigue pensando que, si los Estados Unidos también trataran estas conversaciones con seriedad y sinceridad y demostraran un respeto verdadero por los principios de la Carta de las Naciones Unidas y las normas imperativas del derecho internacional, sería perfectamente posible alcanzar una solución duradera y equilibrada.

Ante esta situación, la República Islámica de Irán los exhorta a que, junto con todos los miembros del Consejo de Seguridad, de conformidad con la responsabilidad primordial que incumbe a dicho órgano en virtud de la Carta de las Naciones Unidas en lo que respecta al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, hagan pleno uso de la autoridad y los buenos oficios del Consejo para que los Estados Unidos pongan fin de inmediato a sus amenazas de uso de la fuerza, que son contrarias a derecho, cumplan las obligaciones que tienen en virtud de la Carta, en particular la dispuesta en el Artículo 2, párrafo 4, y se abstengan de cualquier acción que pueda empeorar todavía más las tensiones o desembocar en un enfrentamiento militar, cuyas consecuencias serían graves y de gran alcance para la paz y la seguridad regionales e internacionales.

El Consejo de Seguridad y el Secretario General deben actuar sin demora, antes de que sea demasiado tarde. El Consejo de Seguridad no debe permitir que las amenazas de uso de la fuerza y los actos de agresión se normalicen, se legitimen o se traten como una norma política aceptable, ni que se utilicen como instrumentos de política exterior. Si no se pone freno a este tipo de conductas que contravienen la ley, pronto le tocará el turno a otro Estado Miembro soberano.

La República Islámica de Irán ha declarado en repetidas ocasiones y al más alto nivel que no busca ni tensiones ni guerras y que no iniciará ninguna guerra. Sin embargo, en caso de ser blanco de una agresión militar, el Irán responderá de manera decisiva y proporcionada en ejercicio de su derecho inmanente de legítima defensa, en virtud de lo dispuesto en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. En tales circunstancias, se entenderá que todas las bases e instalaciones y todos los activos de la fuerza hostil en la región serán objetivos legítimos en el contexto de la respuesta defensiva del Irán. Los Estados Unidos serían los únicos responsables directos de cualquier consecuencia que no se pudiera prever o controlar.

Le agradecería que tuviera a bien hacer distribuir la presente carta como documento del Consejo de Seguridad.

(Firmado) Amir Saeid Iravani

Embajador y

Representante Permanente

A partir de este primer y básico acercamiento de buena fe, se espera haber aportado elementos para que usted desarrolle de manera objetiva su mejor opinión, lo que indudablemente resulta valioso en un México donde hay muchos que odian lo que ni siquiera conocen y peor aún, se conducen de una manera fundamentalista, por ello es importante partir de una postura de conocimiento ante un conflicto que nos afecta indirectamente, pero sobre todo con esa mejor opinión, con democracia, se combatirá la desinformación, los odios sin sustento y sobre todo anular los fundamentalismos.

La iniciativa esta en manos de usted, las mejores.