PODER CIUDADANO
Las COPACOS son Comisiones de Participación Comunitaria, conformadas por 9 personas (5 de un género y 4 de uno distinto) que son elegidas cada 3 años por los vecinos, en una elección convocada, organizada y arbitrada por el IECM, el Instituto Electoral de la Ciudad de México.
En sí, operan como órganos de representación ciudadana en la Ciudad de México, actuando como un vínculo de la colonia, pueblo o barrio, entre los vecinos y la alcaldía, para gestionar mejoras en su comunidad. Su función es representar intereses colectivos, proponer proyectos y supervisar obras.
Actúan como intermediarios para resolver problemas locales como basura, agua, movilidad o seguridad. Analizan demandas, proponenproyectos comunitarios, supervisan obras de la alcaldía y evaluanservicios públicos.
Son lo que eran antes los Comités Ciudadanos y Consejos de los Pueblos, y muchos años atrás, literalmente el siglo pasado, los Presidentes de Colonia, o también conocidos como Jefes de Manzana. Si te tocó esa época no debes preocuparte por la vacuna contra el sarampión.
Estas figuras buscan fomentar la participación ciudadana directa en la toma de decisiones comunitarias, y lo más importante, son trabajos que hacen de manera honorífica, no reciben un sueldo.
Escribo este contexto por lo que les voy a platicar.
Hace unos días, las COPACOS de toda la Ciudad, fueron convocados por el Congreso de la Ciudad de México, el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), presidido por la Consejera Presidenta Patricia Avendaño, y por el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP) del Gobierno de la Ciudad de México.
La cita era a las 17:00 horas, al costado del Palacio de Bellas Artes, a una Asamblea para COPACOS Plan General de Desarrollo (PGD)de la Ciudad de México 2025-2045.
Platiqué con COPACOS de las colonias Narvarte en Benito Juárez, Matilde Figueroa; con la vecina Leticia Peralta de CTM Culhuacán en Coyoacán, y con Raquel Nava de la Hipódromo en Cuauhtémoc.
Raquel tiene 83 años, y me dice “llegué a las 4:10 para buscar un lugar, no me preocupé por el registro porque una señorita nos dijo que no nos preocuparamos porque habíamos muchos adultos mayores, y que iban a pasar a nuestros lugares a tomarnos el registro, porque la cola era enorme, me quedé sentada y nunca llegaron para el registro”.
Matilde comentó “pensé que sería dentro de Bellas Artes, pero no, era afuera, en la Alameda junto a los ambulantes, sin toldo, con 250 sillas cuando somos casi 2 mil copacos, ni siquiera una mampara que indicara el lugar”.
Del PGD desconocimiento y desinterés. Como si ya trajeran su plan.
En una tarde con el sol a todo lo que daba, sin baños portatiles, sin carpa, con solo 250 lugares y muchos vecinos en los costados de pie, durante más de tres horas, la coincidencia es de un trato indigno, a quienes sin cobrar un solo peso, acuden porque les precupa la ciudad donde vivimos.
En una Asamblea que lo único con lo que se fueron las COPACOS, fue que le dieron 2 minutos para hablar a 30 vecinos (de casi 700 presentes), el jaloneo de la Diputada local Brenda Ruiz al burócrata Alejandro Luévano del IPDP, quien se llevó la rechifla del mes cuando dijo que la ley “va porque va”.
Trato irrespeutoso e insulto a la inteligencia de los vecinos, es lo que me expresó la vecina Lety, ¿y el PGD? Bien, gracias. Puro atole con el dedo. Ya veremos cual es la historia en las convocatorias por Alcaldía.
X: @floresaquino
FB: Juan Carlos Flores (fan page con el puño levantado)




