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martes, marzo 10, 2026
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DEUDA PÚBLICA: LA TRANSFERENCIA DE DEUDA EXTERNA A INTERNA EN MÉXICO

“La trampa con la que pretenden hacer creer que todo está bajo control

Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro

Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el  Análisis de Temas Económicos y Sociales de  México y Nezahualcóyotl

@MRODOLFO_CID

A nivel internacional, diversos países del mundo enfrentan practicas no convencionalespor parte de sus gobiernos respecto al manejo de sus deudas públicas; en ocasiones anteriores en esta columna “El Hijo del Camionero”, se ha tratado en que consiste y como se compone en deuda interna y deuda externa.

Las nuevas tendencias, han llevado a los gobiernos, a no liquidar la deuda externa, por el contrario la han canjeado por deuda interna, exponiendo como un logro la disminución del endeudamiento externo, sin expresar la situación del componente interno; aquí cabe destacar, que este endeudamiento ha adquirido nuevas forma, si bien es cierto que los emisores tienen carácter nacional, que dicha deuda se coloca en el mercado local, en ultima instancia, son agentes extranjeros los tenedores de dicha deuda y es aquí donde México es le más claro ejemplo de la situación.

En todo esto hay algo cierto, el endeudamiento interno, no esté sujeto a las presiones imperantes del espacio geopolítico, por lo que guarda relativa estabilidad dentro del contexto de las finanzas públicas y un poco permite el manejo de su costo, no obstante, como el caso mexicano, al no existir limites de mercado, tiende a crecer sin control, hoy mismo el país tiene un endeudamiento superior a los 200 mil millones de dólares, donde más menos el 70% es interno, y el volumen es tan basto, que los agentes nacionales no pueden absorberlo,  por lo que los excedente, quedan en manos extranjeras, generando nuevos vicios, los que son invisibles para una parte de la sociedad, aquellas que es poco analística y poco critica, por lo que las exigencias de la comunidad para un mejor manejo del endeudamiento, tienden a diluirse, pero eso, la voz de los que tienen clara la situación, tiene que ser más fuerte.

México, es un país que dependía en gran medida de préstamos externos, especialmente de préstamos concesionales en divisas extranjeras de instituciones bilaterales y multilaterales. Tras la reducción del monto de la deuda externa, y aprovechando losbeneficios logrados con el tratado comercial de América del Norte, llevó a que el país emitiese bonos destinados a diversos mercados, ya sea emitidos en dólares, euros y yenes. Aunque estos instrumentos ampliaron el acceso a la financiación, también aumentaron la exposición cambiaria y cambios repentinos en la percepción de los inversionistas extranjeros, lo que puede corroborarse cuando los tipos de interés internacionales se dispararon y las condiciones financieras globales se endurecieron en 2022, muchos países quedaron excluidos de los mercados globales.

Con el tiempo, México se orientó hacia el endeudamiento interno, emitiendo deuda en los mercados locales y en pesos y posteriormente los bonos fueron diseñados para mercados internacionales, sin perder el carácter interno, por lo que el carácter de la deuda ahora es nacional.

Indudablemente la política de endeudamiento interno tiene muchas ventajas, acudir a los mercados de deuda interna aporta una serie de ventajas como pedir prestado en pesos, evitando los riesgos de choques cambiarios y la necesidad de recurrir a las reservas de efectivo para los pagos, no obstante, este endeudamiento en el caso mexicano sirve para evadir los lineamientos legales de control de endeudamiento.

Los beneficios del endeudamiento interno rebasan los balances gubernamentales, ya que bien empleado y sin sobreutilizar, apoyan un crecimiento macroeconómico más amplio y sin choques económicos, lo que es evidente que no ocurre en México, sobre endeudado internamente y sin impacto económico.

La emisión regular de deuda interna mejora los conjuntos de herramientas con las que cuenta el Banco de México para ejecutar operaciones de política monetaria, facilitando la dirección de la economía y el control de la inflación; por otra parte, la emisión de deuda a diferentes vencimientos genera una diversidad de rendimientos, lo que resulta fundamental para fijar precios al riesgo y fomentar el desarrollo de los mercados financieros; ello debería sentar las bases para contar con un sector privado próspero, esencial para la creación de empleo y el crecimiento económico, pero sin embargo el consumo privado, es financiado con ese endeudamiento, genera utilidad que mantiene a flote el sistema, pero que no se respalda con productividad, es decir, en ultima instancia las utilidades del sector privado, son financiadas con deuda, este es el vicio en que vivimos.

Los riesgos que conlleva el endeudamiento interno son diversos, uno es que se emite porperiodos mucho más cortos que los préstamos externos, por lo que se está sujeto al reendeudamiento de corto plazo, por eso es muy común escuchar en las noticias que se pide prestado para pagar vencimientos. Los vencimientos de corto plazo exponen al país al peligro de que, cuando la deuda antigua venza se tenga que pagar tipos de interés más altos o tengan dificultades para encontrar nuevos compradores; por lo que generarconfianza mediante una gestión de deuda transparente y creíble es esencial para extender gradualmente los vencimientos y reducir estos riesgos, lo que México tiene que reconstruir ante las reformas constitucionales que ha implementado.

Otro obstáculo es el costo del servicio de la deuda, sobre todo cuando no existe un esquema de confianza o un sobre endeudamiento, enfrentando intereses superiores a los préstamos concesionales disponibles en mercado internacionales. Aquí es donde el control de la inflación resulta más importante, ya que un aumento en la tasa de estaimplica mayor peso en el servicio de la deuda, en última instancia, el precio que paga el gobierno refleja la confianza que tienen los inversionistas en su gestión de la economía.

El Banco de México pose grandes cantidades de deuda pública, lo que puede hacer subir los tipos de interés y dificultar que las empresas consigan préstamos, sin acceso a préstamos, las empresas tienen dificultades para desempeñarse, donde el autónomo compra deuda pública porque no hay suficientes oportunidades para prestar al sector privado, pero sus grandes depósitos de deuda limitan el crédito para las empresas.

Una pérdida de solvencia del gobierno puede eliminar los activos bancarios y desencadenar una crisis bancaria. Una crisis bancaria puede a su vez provocar rescates bancarios, reducción del crédito y crecimiento privado, salidas de capital y una crisis fiscal más profunda, lo que es posible ante la falta de crecimiento del PIB que tiene México, lo que a su vez de momento se ve paliado, con la entrada de Inversión Extranjera Directa.

Según quien tenga la tenencia de los bonos de deuda interna, influye en el desempeño de estos; la evidencia muestra que una mayor propiedad no residente de la deuda interna está asociada a menores rendimientos y mayor liquidez, lo que reduce los costos de servicio de la deuda y una mayor propiedad extranjera introduce nuevos riesgos. Los flujos no residentes pueden ser más volátiles, respondiendo con mayor fuerza a las condiciones de inversión y provocando grandes oscilaciones en los rendimientos y las ventas; por lo que mientras más endeudado está el país, mayores son las trabas para el crecimiento económico.

La deuda publica mexicana, se encuentra estabilizada, a pesar de su nivel peligrosamente alto, donde sus costos de servicio han aumentado también, dejando sin espacio de maniobra el presupuesto de egresos, suprimiendo el espacio para inversiones vitales en salud, educación e infraestructuras, al grado que este país es quien ejerce el menor gasto en infraestructura en su tipo y es en este contexto donde la deuda interna está asumiendo un papel más importante.

En México es claro que en el sector público hay dos bandos, los que abordan el desarrollo del mercado de deuda interna como parte de una estrategia económica más amplia que permita maximizar sus beneficios y controlar sus riesgos, mientras que el otro bando y es el que esta ganando, utiliza el endeudamiento para financiar gasto improductivo con fines de control político, lo que pone en riesgo grave a la estructura ante la falta de crecimiento y la falta de certeza ante el chantaje comercial de Estados Unidos.

Cuando el endeudamiento interno es un componente deliberado y bien planificado del conjunto de herramientas financieras de un país, puede apoyar el crecimiento sostenible.

Las buenas prácticas de gestión de la deuda siguen siendo la base del acceso continuo al mercado y contienen el precio del endeudamiento, tanto en el país como en el extranjero, por lo que, en esta parte, resulta fundamental emitir estadísticas de deuda oportunas, precisas y completas, y comunicarse eficazmente con inversionistas y con el publico en general con el fin de que se genere confianza. Los marcos legales y regulatorios solventes, una gestión prudente de la cartera de deuda y una estrategia clara de sostenibilidad de la deuda son igualmente fundamentales para abatir sus costos.

Son PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad, son entidades clave al ser receptoras de los recursos provenientes del endeudamiento interno, por lo que auditorias, una gobernanza sólida, una supervisión cuidadosa y una gestión sólida son necesarias para fortalecer la gestión de inversiones públicas en estas entidades y se generen los recursos necesarios para amortizar y liquidar el endeudamiento.

Indudablemente en un país como México, donde el endeudamiento interno, es crucial para el financiamiento público, se hace necesario el desarrollo del mercado de deuda por lo que debe estar acompañado de reformas más amplias del sector financiero tanto público y privado, que permitan ampliar la base de inversionistas nacionales, lo que significa fortalecer la participación de AFORE, fondos de pensiones, compañías de seguros y otros proveedores de capital privado a largo plazo, lo que implicaría diversificar la demanda de deuda pública nacional, para dejar de depender de agentes extranjeros, así mismo, también deben fortalecerse a los bancos e instituciones financieras no bancarias mediante una regulación y supervisión estricta.

Condiciones macroeconómicas estables son una condición esencial para una administración correcta del endeudamiento interno, lo que exige una política fiscal más eficiente para evitar una alta inflación o cargas de deuda insostenibles.

La deuda interna puede ser una herramienta que pueda resistir los embates económicos y fomente el desarrollo sostenible, pero solo como parte de una estrategia económica integral y bien gestionada, lo que habría que interrogar si ello ocurre en México.

Para dimensionar lo expuesto, se puede expresar que la deuda pública de Méxicosupera el 50% del PIB, lo que plantea preocupaciones sobre su sostenibilidad; la parte interna de dicho endeudamiento representa el 74.90% de la deuda total, la que se conforma principalmente a través de la emisión de bonos y CETES, y está nominada en pesos mexicanos. Esto permite al gobierno financiar proyectos y cubrir déficits, siendo este ultimo el principal destinatario de los recursos.

La parte externa del endeudamiento constituye alrededor del 25.10% de la deuda pública; esta se contrata en monedas extranjeras y está sujeta a fluctuaciones en el tipo de cambio, lo que puede aumentar el costo de la deuda si el peso se devalúa o revalúa.

Al cierre de 2025, la deuda pública de México alcanzó 18.82 billones de pesos, lo que da una idea del impacto del endeudamiento interno, con un costo anual promedio de 1,150 billones de pesos, golpeando directamente al sector salud y a la educación, por lo que, de no ser por la Inversión Extranjera Directa, estaríamos en riesgo inminente de colapso.

Como sociedad comprometida, debemos exigir posiciones claras respecto a este asunto, porque ya basta que como en el pasado, el futuro de nuestros nietos este comprometido; la exigencia de nuestra parte hacia el gobierno, respecto a una adecuada administración de deuda, incluido el uso eficiente de los recursos que se obtengan por este medio, es fundamental para lograr el desarrollo que nos ha sido privado, pero que merecemos.

Nota: este análisis, se basa en los estudios de AMADOU SY, y ATHENE LAWS.