- Senador Cruz Castellanos inaugura conversatorio Salud Sexual, Prevención y Corresponsabilidad.
Senadores, especialistas de la salud y estudiantes de medicina dialogaron esta tarde en el Senado de la República sobre la relevancia de “quitar tabúes” y hablar libremente de la sexualidad, pues coincidieron en que no hacer esto tiene repercusiones graves que van desde embarazos no deseados a enfermedades venéreas, e incluso, disfunciones y violencia sexual de pareja.
En la inauguración del conversatorio Salud Sexual, Prevención y Corresponsabilidad, el senador José Manuel Cruz Castellanos, presidente de la Comisión de Salud, comentó que a pesar de que ya se habla a los jóvenes sobre estos temas con más libertad, aún hay padres de familia que rechazan hacerlo, ya que ven de forma negativa la actividad sexual.
Esto puede afectar gravemente la vida de, por ejemplo, las mujeres, pues al rechazar aplicarles de jóvenes la vacuna contra el papiloma humano -enfermedad de transmisión sexual- podrían tener complicaciones en su edad adulta, como cáncer cérvico uterino, una de las enfermedades que más muertes causa entre las mujeres.
Cruz Castellanos consideró que, por ello, deben hacerse revisiones en materia legislativa, entre ellas al artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, relativo al derecho a la salud, para detectar posibles “vacíos” que impidan vivir a plenitud a las y los mexicanos.
“Tenemos que abogar por que exista todo lo necesario: métodos de planificación familiar, de protección y de todo lo que sea necesario, para poder llevar a plenitud una vida sexual sana, responsable”, añadió.
El responsable de la Consejería de Salud de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ariel Vilchis Reyes, urgió a desarrollar una educación sexual con perspectiva de derechos humanos y no basada en el “miedo”, para que todas las personas tengan acceso a las condiciones necesarias y puedan ejercer con libertad y responsabilidad su sexualidad.
Enfatizó que la salud de una persona implica bienestar para su entorno, su comunidad y su pareja, por lo que todos deben tener derecho de acceder a una educación sexual que no se concentre sólo en las enfermedades, sino que también contemple el goce y el placer sexual más allá de fines reproductivos.
La doctora Diana Medina Leyte, residente de Medicina Preventiva y experta en salud sexual, destacó que la educación al respecto puede influir a lo largo de la vida de una persona, desde los adolescentes, cuyo conocimiento sobre métodos anticonceptivos puede evitarles embarazos no deseados, hasta los adultos mayores, que pueden prevenir disfunciones sexuales.
Insistió en implementar programas de salud sexual integral que contemple aspectos cognitivos, emocionales, físicos y sociales, con la finalidad de que los niños y adolescentes, principalmente, estén preparados con actitudes y valores que les permitan desarrollar relaciones sociales y sexuales respetuosas.
Bertha Orozco Márquez, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de la Cámara de Senadores, coincidió en que hoy en día ya se puede hablar con más libertad de la sexualidad, en comparación con décadas atrás, cuando, por ejemplo, las niñas incluso tenían miedo de revelar a sus padres que habían comenzado a menstruar.
“Es importante difundir este tema porque es sobre el respeto a nosotras y nosotros mismos, sobre todo, para mantener la dignidad humana. Pero a algunos todavía les cuesta explicar el tema del sexo. Aún es complicado, aun es difícil, no digamos en la ciudad, sino en las comunidades rurales”, subrayó.




