Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro
Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el
Análisis de Temas Económicos y Sociales de
México y Nezahualcóyotl
@MRODOLFO_CID
El mundo registra cambios vertiginosos como nunca, la constante en la historia han sido los grandes cambios propiciados por los avances tecnológicos. Cuando se revisa la historia sin ningún tipo de prejuicios, puede observarse que el ser humano utiliza su creatividad de forma constante, con el objeto de desarrollar mecanismos que le permitan realizar el trabajo con el que procura producir sus satisfactores de manera más fácil, más rápida y más accesible, esos mecanismos han constituido avances que han obligado a replantear la visión que de la propia sociedad tenemos.
Todos los cambios tecnológicos, han llevado a que formas de empleo desaparezcan, dando pie a otros tipos de trabajo, situación que de manera muy rápida y pronunciada ha propiciado la inteligencia artificial, trayendo como consecuencia una primera situación, hoy más que nunca es necesario que la población, sobre todo la más joven, tenga mayores niveles de instrucción, lo que le permitirá acceder a puestos de trabajo de calidad y con mejores salarios, ya que de lo contrario no podrá optar por alternativas poco calificadas, ya que estas dejaran de existir, incluso de súbito.
De acuerdo con Kristalina Georgieva “el cambio tecnológico ha transformado los mercados laborales, pero los beneficios no siempre se han compartido ampliamente entre la población”.
De acuerdo a la expresión anterior, quien escribe estas líneas agrega, no solo no se han compartido, se han excluido a las personas, situación que particularmente en México, es más patente que antes, lo que se expresa con falta de orientación vocacional, espacios de educación media superior y superior suficientes, programas que realmente vinculen con la realidad, un desarrollo más profundo de las humanidades, para evitar que el humano deje de serlo ante la realidad en que hoy se vive y sobre todo en lo que respecta a la iniciativa privada, la falta de fomento de esta de la productividad y la recompensa al trabajador por esta, en el marco del acuerdo social para la producción y el trabajo.
En México, cuando un trabajador concluye de manera satisfactoria con su cuota de trabajo para 48 horas de manera anticipada, no se le permite retirarse del sitio de trabajo, por el contrario, se busca en que ocuparlo y esa ocupación adicional, no se le remunera, o peor aún, en el común de los casos, cuando la plantilla de trabajadores es productiva, no se le recortan las horas en sitio y se las continúan pagando, o no les ofrecen actividades adicionales con remuneración adicional, por el contrario, recortan la plantilla. Hoy mismo la resistencia por parte del sector privado a fijar la jornada semana en 40 horas, 8 horas por semana, es la prueba palpable de ello; hoy mismo en Alemania, los trabajadores manufactureros trabajan jornadas diarias de 6.5 horas y se les paga 8, con una productividad muy alta, lo mismo ocurre en Francia con la jornada de 35 horas semanales, lo que implica un mayor compromiso del trabajador con su propio trabajo y a mayor trabajo una mayor tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto. México y su iniciativa privada, están en contra sentido.
Las tecnologías de la información y la Inteligencia artificial han generado cambios que han desplazado al capital humano menos calificado, sin que muchos gobiernos, tengan determinadas políticas para proteger a estas personas y generar las condiciones para regresarlas al mercado de trabajo, incluso las mismas empresas tecnológicas, en sus avances internos han desplazado a un gran número de colaboradores. La formación de nuevas habilidades, es algo importante y de atención inmediata, lo que debe ser del interés principalmente de los patrones, a menor fuerza de trabajo, menor consumo interno y viceversa, se están creando nuevas actividades junto con la automatización, ofreciendo vías alternativas hacia la prosperidad, que en esta ocasión, deberá ser compartida.
En este momento histórico, incorporarse a un empleo y mantenerlo, implicará mucha capacidad para actualizar habilidades y aprender nuevas; de acuerdo a un estudio del Fondo Monetario Internacional, una de cada diez ofertas de empleo en economías avanzadas y una de cada veinte en economías emergentes requieren ahora al menos una nueva habilidad que antes no existía.
Los puestos profesionales, técnicos y de gestión son los que más demandan nuevas habilidades, nuevas capacidades y manejo de nuevas herramientas tecnológicas de carácter informático, especialmente en tecnologías de la información y de Inteligencia Artificial; en el caso de México, una de cada dos empleos de este tipo, guardan la situación descrita, incluidos los empleos gubernamentales, que dicho sea de paso, a nivel municipal es donde mayor rezago y resistencia se tiene, lo que se refleja en la pésima prestación de servicios para la sociedad, donde Nezahualcóyotl, no es la excepción.
Las capacidades humano laborales por sector de la economía, están en línea con estos requerimientos, Kristalina Georgieva, señala el ejemplo de la sanidad, “la que está experimentando un auge en las habilidades en teleatención y salud digital, mientras que el marketing exige cada vez más experiencia en redes sociales”.
El cambio en el mercado laboral está, genera mortificación y estado de vulnerabilidad entre los trabajadores, cuando mi padre se inició como operador de autotransporte público federal de pasaje, por ahí de 1952, el promedio de trabajadores del sector, sólo sabía leer y escribir además de manejar, hoy en día la complejidad del manejo de los nuevos equipos, por la implementación de avances tecnológicos que todavía hace 30 años, no eran concebibles, demanda una preparación de nivel medio superior para los operadores, por lo que las preocupaciones sobre el desplazamiento de empleos y la disminución de oportunidades para algunos grupos son cada vez más reales y más graves.
Los gobiernos, están ante la obligación de diseñar políticas de carácter proactivo e integral que respondan a las necesidades de la preparación de la fuerza laboral para el futuro del trabajo y asegurar que sean receptores de los beneficios de la inteligencia artificial, bajo el compromiso de que los patrones, deberán pagar más a los trabajadores que adquieran habilidades emergentes.
Este aumento salarial deberá impulsar la economía regional, ya que un trabajador con más dinero en la bolsa, tiene un mayor gasto localizado en sus municipios, en el caso de México, que a su vez contratan a más personal para satisfacer la demanda, y es aquí que se requiere una ciudadanía más preparada y critica, vecinos mucho más exigentes y activos, ya que nos encontramos en una antítesis laboral en este momento, con una oposición que exige regresar a las viejas formas de precarización del trabajo en el contexto neoliberal y un gobierno que fomenta el gasto mínimo indispensable a través de ingresos por subsidios y no por salarios por ejercer un empleo decente.
El ideal de una economía pujante, que abata la pobreza, favorezca el consumo y que permita el desarrollo, solo si podrá tener lugar, si esta es capaz de ofrecer trabajo decente muy bien remunerado y en México, existe la capacidad de lograrlo, pero nuevamente no hay que perder de vista lo siguiente: “los trabajadores de alta y baja cualificación tienden a ser los que más ganan, mientras que los puestos de habilidad media, como los trabajos rutinarios de oficina, están siendo reducidos” y en lo personal, carezco de evidencia objetiva, respecto a que este país, esté atento a la situación.
Resulta que ante la inteligencia artificial, existe un panorama más complejo, aunque los trabajadores que cuentan con aptitudes relacionadas y perciben un mejor salario, no han contribuido al crecimiento del empleo, como sí han hecho otras nuevas habilidades; los niveles de empleo en ocupaciones vulnerables a la inteligencia artificial, son más bajos en las regiones con alta demanda en esas habilidades, aunque parezca contradictorio. Eso supone un reto para los jóvenes que comienzan a estudiar sus carreras, ya que los trabajos de nivel inicial tienen mayor exposición a la inteligencia artificial y por tanto, la alta posibilidad de desaparecer.
Es indispensable que el gobierno de México asuma políticas que sirvan para revertir las disrupciones que se están generando en mercado laboral por estos nuevos puestos de trabajo; por ello debe valorarse el peso relativo de la posible demanda futura de nuevas habilidades frente a la oferta, para lo que puede utilizarse a Estados Unidos como referencia, para ello el Fondo Monetario Internacional, ya ha clasificado a los países en dos categorías: Aquellos con alta demanda de nuevas habilidades pero oferta relativamente baja, tal cual lo son Brasil, México y Suecia, por lo que necesitan invertir en formación y en garantizar una mejor educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, con el fin de evitar necesitar o depender de trabajadores nacidos en el extranjero con habilidades; y en la otra categoría, se encuentran países como Australia, Irlanda y Polonia, tienen talento abundante pero una demanda más modesta, por ello sureto es estimular la innovación y ayudar a las empresas a absorber el talento disponible.
Las políticas gubernamentales que fomenten la innovación y la creación de nuevas empresas, y mejoren el acceso empresarial a la financiación, es lo necesario, sobre todo porque en las economías emergentes y los países de bajos ingresos, donde tanto la demanda como la oferta siguen siendo relativamente limitadas, necesitarán ambos conjuntos de acciones.
Los países y en específico México, deberán implementar políticas que fomenten que los trabajadores se adapten y adquieran nuevas habilidades, disminuyan la rotación, refuercen su seguridad social mediante viviendas accesibles y tratos laborales flexibles, lo que estimularía a vincular al capital humano con las nuevas oportunidades laborales. La política de competencia también resulta importante, con el objeto de facilitar la entrada de nuevas empresas, ya que a medida que no exista una variedad en el mercado, no habrá demanda hacia los mejores talentos, adquiriendo poder sustantivo, lo que en última instancia, limitan la innovación y las oportunidades, lo que no puede permitirse; en este contexto la protección social también debería mejorarse para apoyar mejor a quienes enfrentan transiciones laborales difíciles y facilitar su reintegración en el mercado laboral.
El gobierno debe diseñar sistemas educativos que formen para participar en una economía impulsada por la inteligencia artificial, dado que la alta demanda de nuevas habilidades en esta área puede no traducirse necesariamente en un aumento uno a uno de los especialistas que se necesitan, incluyendo también las tecnologías de la información, ya que muchas tareas pueden ser automatizadas progresivamente, por ello los estudiantes necesitan habilidades cognitivas, creativas y técnicas que utilicen la inteligencia artificial como herramienta con alto potencial y también debe existir un espacio para incorporar a los trabajadores en riesgo de desplazamiento, para que se ajusten a los rápidos cambios en el mercado laboral.
Algunos países ya están en el camino correcto: Finlandia, Irlanda y Dinamarca están entre los países que mejor se posicionan para dotar a sus trabajadores de las habilidades y agilidad necesarias para utilizarlas en el futuro, para ello han ejercido una Inversión sólida en educación superior y programas de aprendizaje permanente que ayudan al capital humano a adaptarse a medida que evoluciona la tecnología.
La inteligencia artificial como herramienta, fortalecerá las economías de los países que tengan la visión de enfrentar los nuevos escenarios, lo que solo puede realizarse con una población bien formada y que la empresa privada asuma su papel y compromisos, ya que hoy mismo lo que esta en juego es el “trabajo que aporta dignidad y propósito a la vida de las personas”, esta es la importancia de la correcta asimilación y uso de las tecnologías de la información y de la inteligencia artificial, aquí radica la importancia, por lo que en el caso de México se dependerá de invertir en habilidades que apoyen a los trabajadores durante las transiciones laborales y mantener los mercados competitivos para que la innovación beneficie a todos.
En México tenemos un problema, cuando se escucha a los agentes del gobierno y de la oposición política respecto a lo que tienen que decir respecto a estos temas, queda claro que solo es retorica carente de conocimiento real de la situación, carente de ideas y sin ningún tipo de proyectos.
Ciudadanos de México, vecinos, llegó el momento de exigir a los políticos de oposición y del gobierno, la implementación de políticas integrales y proyectos para participar de los beneficios que al mercado laboral trae la inteligencia artificial y las tecnologías de la información, es el momento y la oportunidad de exigir trabajo digno, decente y bien pagado ¡usted decide!




