El Sistema de Calificación Institucional del Grupo Banco Mundial

“Una alternativa real, a las notas de las calificadoras financieras”

 

Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro

Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el

Análisis de Temas Económicos y Sociales de

México y Nezahualcóyotl

 

@MRODOLFO_CID

 

En la actualidad los diferentes países han enfrentado problemas evaluatorios que comprueben un desarrollo solvente y una economía efectiva, ya que las notas establecidas por las calificadoras privadas de carácter internacional, en los últimos años, no reflejan las realidades y variables de fondo que afectan el desempeño económico y social de un país.

 

En México por décadas, se ha considerado la calificación que otorga el grado de inversión como un logro de política gubernamental, aunque los niveles de pobreza alcancen a más del 50% de la población o que el poder de compra este deprimido, eso ha llevado a que autores como Lisandro Martin, presenten sus posiciones sobre actividades que en esta materia, realizan entidades de la gobernanza mundial, como el Fondo Monetario Internacional, destinadas a la construcción de un Sistema de Calificación Institucional que haga realidad que la medición del impacto de la política económica sea parte de nuestra forma de pensar y trabajar de la CIUDADANIA EN GENERAL; esta es pues la intención de la columna de hoy estimado lector.

 

El Sistema de Calificación Institucional muestra que la rendición de cuentas y la transparencia, son plataformas que generan información que permite la toma de mejores decisiones, a mantenernos enfocados en lo que importa, y a generar resultados que mejoran la vida de las personas; no obstante, no hay que olvidar que dichas plataformas en si mismas, no son la meta, son el medio.

 

Concretamente la plataforma de transparencia y rendición de cuentas es un medio que permite generar calificaciones, ya que a través de este se puede vislumbrar “lo que está funcionando, lo que no está haciendo, y dónde podemos hacer ajustes”. Este tipo de herramientas, mientras más se usa, permite que el ciudadano o las mismas entidades gubernamentales tengan más información, la que influye en la conformación de los hábitos de los ciudadanos y de la toma de decisiones orientadas a exigir resultados específicos y fundamentados, que resultan de cada determinación tomada a tiempo.

 

En este marco, un ejemplo a calificar es la calidad de los puestos de trabajo que se generan en el país, diría el presidente del Grupo Banco Mundial: “el trabajo no se hace sin puestos de trabajo. El empleo nunca se trata solo de los salarios; se trata de la dignidad, la estabilidad, y es el puente entre el crecimiento y el sentido de pertenencia”.

 

Como parte del Sistema de Calificación Institucional, el Banco Mundial realiza consultas para establecer un indicador para medir el impacto que el trabajo tiene en diversas áreas de la gobernanza y de la economía, ya que es el empleo y la calidad de este, la que refleja el verdadero estado del sistema económico de un país: ¿cuántas personas encuentran empleos mejor remunerados gracias a proyectos, operaciones y programas?

 

Al mismo tiempo, el empleo no se puede resumir en una sola cifra. El Sistema de Calificación Institucional ayuda a ver cómo numerosas vías ayudan a la creación de empleo, entre ellas las personas más saludables, los sistemas fiscales más sólidos, la resiliencia, la infraestructura que mejora la conectividad, el acceso digital que empodera a la población, y la igualdad de género. De esta manera, se ha convertido en una de nuestras herramientas más útiles para comprender los numerosos caminos a través de los cuales el Grupo Banco Mundial contribuye a la creación de empleo.

 

El Sistema de Calificación Institucional aplicado a la actividad del Fondo Monetario Internacional indica que 244 millones de personas se beneficiaron con las redes de protección social. En Zambia, las mujeres que recibieron pequeñas donaciones para capacitación en habilidades y tutorías pudieron reducir su situación de pobreza extrema en un 30%, aumentar los ingresos de sus emprendimientos en un 80% e incrementar sus ahorros en más de un 230%; esta información permite conocer el éxito de los proyectos y genera información suficiente como para que el público inversionista coloque su dinero de manera productiva en este país, además de que da luz de como apoyar a millones de hogares pobres que no tienen acceso a las redes de protección social, dejando expuestos los grandes retos a atender.

 

Con respecto a la educación, 325 millones de estudiantes recibieron apoyo; estos resultados se ven favorecidos por las reformas, como en Vietnam, país en que cambios relativos a la docencia están determinando las habilidades de la fuerza laboral del futuro. Casi 370 millones de habitantes accedieron a servicios de salud, y en Marruecos las reformas en la cobertura sanitaria universal están ayudando a mejorar la salud de los pacientes y creando empleos en la economía del cuidado de personas; aun así, demasiados niños abandonan la escuela sin conseguir formación básica y demasiadas familias tienen dificultades para recibir atención confiable, afectando el desarrollo del capital humano y por tanto dificultando el desarrollo económico.

 

El 60 % de los países de alto riesgo implementaron reformas para enfrentar el problema de la deuda, y 20 países reforzaron sus sistemas tributarios, por ejemplo, en Madagascar, una mejor gestión de la deuda creó espacio fiscal para inversiones que se traducen en empleos en infraestructura y medios de subsistencia. Sin embargo, 56 países aún recaudan menos del 15 % del producto interno bruto en impuestos, lo que limita su capacidad para sostener un crecimiento que genere un alto nivel de empleo.

 

Ciento treinta y seis millones de personas fortalecieron su posición frente a los riesgos climáticos. El Programa de Gestión de las Zonas Costeras de África Occidental creó más de 11,800 puestos de trabajo, al tiempo que protegía a las comunidades de la erosión costera, lo que demuestra que la adaptación también puede generar empleo. Sin embargo, la resistencia por sí sola no es suficiente; la prueba de verdad es si el desarrollo climáticamente inteligente puede abrir caminos hacia los empleos verdes del mañana.

 

Noventa y tres millones de hectáreas de tierra y agua están bajo una mejor conservación o gestión. En Brasil, a través de algunas inversiones de carácter privado, permitieron ampliar los servicios de agua y saneamiento en Campinas, facilitando la creación de empleos y por ejemplo en India, los pequeños agricultores adoptaron prácticas de ahorro de agua que protegen los rendimientos y el empleo rural; en esta parte una vez más el Sistema de Calificación permite establecer la necesidad de ampliar estas prácticas inteligentes, de modo que la acción climática genere comunidades más fuertes y mejores empleos de manera sistemática.

 

Ciento setenta y seis millones de personas se beneficiaron con las mejoras en el transporte, y se espera que el apoyo del Banco Mundial llegue a 524 millones de habitantes.

 

El acceso a la electricidad aumentó: 215 millones de personas adicionales en el mundo tienen luz eléctrica, y la capacidad de energía renovable se incrementó en casi un 75%, de 20 gigavatios a 34 gigavatios. Esto se traduce en talleres repletos de trabajadores, aldeas iluminadas por primera vez e industrias con acceso a energía confiable; no obstante, persisten las brechas en las zonas rurales, lo que frena la expansión de las empresas y el empleo; el Sistema de Calificación Institucional, demuestra que las metas puedan emplearse hasta 576 millones de personas con acceso a luz eléctrica y que se generen 109 gigavatios de electricidad renovable.

 

El número de personas con acceso a servicios de banda ancha prácticamente se duplicó, y llegó a 217 millones, y con el apoyo continuo podría alcanzar a 431 millones. En Guinea-Bissau, las reformas, ayudaron a aumentar la penetración de las tecnologías digitales del 12% al 36% en cuatro años, lo que generó empleos digitales, las finanzas móviles y los mercados en línea y, sin embargo, millones de personas siguen excluidas de las oportunidades en este ámbito.

 

Hoy 177 millones de personas utilizan diversos servicios digitales, en Kazajstán, el financiamiento de torres por parte del Banco Mundial está reduciendo los costos y extendiendo la cobertura a las zonas rurales, donde la conectividad se está convirtiendo en la condición mínima para la participación en las economías modernas, quedando claro que los avances muestran cómo la transformación digital puede ser un poderoso motor de empleo, incluso si persisten las brechas.

 

El Sistema de Calificación Institucional determina la magnitud de lo que la sociedad percibe y como en la manera de actuar de esta, por lo que ayuda a orientar la labor en materia de creación de empleo destacando las oportunidades laborales en todos los sectores, y no solo expresar resultados inmediatos no estructurados como lo hacen las calificadoras; ahora bien ¿Cómo se traduce esto en medios de subsistencia?

 

El Sistema de Calificación Institucional muestra que hay muchas formas de empleo, y que vale la pena medirlas, fortalecerlas, y aprender de cada una de ellas, así es como la medición se convierte en un reflejo orientado a los resultados, y como ese reflejo llega a ser una forma de pensar.

 

Este tipo de sistemas de Calificación, a diferencia del de las agencias calificadoras financieras, resultan fundamentales para el desarrollo científico, tecnológico y humano en general, ya que permiten dimensionar sin estandarizar distintos aspectos que ofrecen mejor visión de las realidades nacionales

Las calificaciones precisas son esenciales para la toma de decisiones porque permiten la comprensión plena de la realidad, sin experimentar, sin empirismos, sin circunstancias aparentes, con una alta carga de objetividad en el marco de la cotidianidad de la vida.

Este Sistema de Calificaciones, resulta crucial para valorar las actividades de carácter económico garantizando la certeza de los agentes económicos, al contemplar variables más allá de las financieras, permite mejorar la eficiencia y la calidad de las políticas gubernamentales, lo que es relevante para la competitividad en el mercado y para el desarrollo sostenible.

El Sistema de Calificaciones Institucional del Banco Mundial, resulta fundamental para la valoración de la estructura económica del país, rompe con los sistemas de estandarización, asegurando mediciones precisas, confiables y comparables, lo que es fundamental para el progreso de los agentes económicos y para la interacción efectiva entre las personas en actividades cotidianas y profesionales.

Es evidente que, en México, hay mucho por hacer.