Con información de la UNAM.
- Obras de diferentes géneros y épocas llegaron a las manos de los representantes de los nueve planteles de la ENP y cinco del CCH
- Javier de la Fuente Hernández invitó a las y los alumnos a que esos ejemplares se constituyan en parte fundamental para su crecimiento y entendimiento
Los libros son una compañía invaluable a lo largo de la vida, espacios donde se puede reír, llorar, reflexionar, viajar y entender; son esa parte importante que no nos juzga, nos deja ser libres y entenderlos de la manera en que queramos, puntualizó el secretario General de la UNAM, Javier de la Fuente Hernández.
En ocasión de la octava edición de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios 2026 (Filuni), encabezó la ceremonia de entrega simbólica de libros a estudiantes de nuevo ingreso al bachillerato universitario, quienes el próximo lunes 31 de agosto iniciarán clases en los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y cinco de la Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH).
“Les invito a que los libros se constituyan no solo en un espacio académico, sino en parte fundamental en su crecimiento y entendimiento y de su papel hacia la sociedad”, les dijo a las y los jóvenes reunidos en el salón Clementina Díaz y de Ovando del Centro de Exposiciones y Congresos UNAM.
De la Fuente Hernández compartió que la Universidad enseña los valores de la pluralidad, equidad, inclusión y generosidad. “Enormes valores que a veces olvidamos y que nos representan como universitarios. Ustedes simbolizan esta bocanada de aire fresco como una nueva generación que se incorpora a nuestra máxima casa de estudios”.
Necesitan un cómplice
La coordinadora de Difusión Cultural, Rosa Beltrán Álvarez, comentó que recibir a las y los alumnos con un paquete de obras es invitarlos a formar su primera biblioteca, a leer y a saber que las universidades son la mitad de algo que se complementa solo con los libros.
“Para que un libro exista necesita un cómplice. Un libro cerrado es apenas una promesa en pausa. Dice Jorge Luis Borges que uno cerrado está muerto, hay que revivirlo con la lectura, hasta entonces cobra vida. Sin ello es un objeto inerte que aguarda el momento exacto en que alguien lo abra y lo devuelva a la vida. No hay imagen más desoladora que la de un libro clausurado, censurado o quemado, sin posibilidad de ser habitado por los ojos de un lector”, enfatizó.
Al darles la bienvenida, agregó: lo que deseamos en la Universidad Nacional es que se abran, circulen, se compartan, sean un refugio. “Queremos que al leerlos surjan entre ustedes conversaciones y vínculos, que susciten debates, posturas contrastantes y todo aquello que nos otorga la libertad de distintas lecturas”.
El paquete se incluye poesía de Federico García Lorca; títulos de la colección Hilo de Aracne (serie ilustrada dedicada a jóvenes lectores); de la Biblioteca del Chapulín (cuentos clásicos de literatura infantil mexicana rescatados por la UNAM); y de la colección Vindictas, con textos de mujeres hispanoamericanas del siglo XX, entre otros.
Pausa y reflexión
Al hacer uso de la palabra, la directora general del CCH, María Patricia García Pavón, invitó a dejarse sorprender con las ideas que se resguardan en los ejemplares, que nos acercan al conocimiento que la humanidad ha generado a lo largo de la historia y a las reflexiones para tratar de entender nuestra existencia y el mundo que habitamos. “Disfruten la lectura como el acto mágico, sensible e hipnótico que nos detiene para abrir las páginas y leer las palabras”.
Para Raúl Rodríguez Díaz, director general de la ENP, recibir un libro es una invitación explícita a la libertad de pensamiento. Leer es un ejercicio de pausa y reflexión. Cuando abrimos uno nos otorgamos el espacio para analizar un argumento, contrastar ideas, cuestionar lo que damos por hecho y desarrollar un criterio propio. La comprensión profunda, el pensamiento crítico y la empatía surgen de habitar la experiencia de alguien distinto a nosotros.
Aisha Natalia Alonso Herrejón, alumna del plantel 9 “Pedro de Alba” de la ENP, informó que recibieron cuentos, novelas, ensayos, poesía, ciencia contada de forma sencilla e historia. “Es hermoso que la Universidad, en nuestro primer contacto con ella, no nos haya dado una lista de útiles o lecturas obligatorias, sino una invitación a leer por el simple gusto de hacerlo. Leer no es solo tarea, sino una de las experiencias más generosas”.
En el presídium también estuvieron el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva; y Socorro Venegas Pérez, titular de la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial.
Créditos a la UNAM.




