“El sistema de salud de México, debe ser sujetos de pruebas que identifiquen realmente sus vulnerabilidades y espacios de expansión”
Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro
Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el Análisis de Temas Económicos y Sociales de México y Nezahualcóyotl
@MRODOLFO_CID
En esta columna de hoy y aprovechando las anteriores exposiciones sobre inteligencia artificial y tecnologías de la información, se asume un nuevo termino para economía y finanzas: las pruebas de tensión.
Estas pruebas, funcionan a través de modelos estadísticos y de información masiva, que junto con la Inteligencia Artificial, tienen por objeto verificar de manera precisa, las fallas estructurales, en este caso de los sistemas organizacionales, principalmente los de salud, si bien utilizan lo que expresa el público usuario, respecto a la percepción de los servicios que recibe, busca ante todo establecer las fallas reales de la estructura, por ejemplo en 2011, se logró surtir el 90% de las recetas expedidas, contra un 55% de 2025, dato contrastante sin duda, pero los medicamentos dotados en ese 2011, solo mostraron un poco de efectividad en la cura de enfermedades, por lo que la conclusión resulta evidente, se tiene que buscar adquirir medicamentos realmente de calidad.
En un esquema de estancamiento económico, estas pruebas, resultan fundamentales, al procurar una eficiencia realmente efectiva del gasto, ya que las crisis económicas constituyen una grave amenaza a la reducción de la pobreza, por otra parte el impacto negativo del cambio climático, la fragilidad y los conflictos en los esfuerzos mundiales por reducir la pobreza, harán que para 2030, unas 132 millones de personas puedan caer en ese estado ya que estos fenómenos, cambiaran las tendencias en la producción de sus medios de subsistencia, afectando profundamente sus vidas; los afectados suelen sufrir pérdidas que influyen no solo en sus ingresos actuales, sino también en su capacidad productiva futura; por esta razón se debe abordar la vulnerabilidad frente a la pobreza si se pretende avanzar de manera sostenida en la mejora de los niveles de vida de los más desfavorecidos.
El manejo de información adecuada, fundamentada y de calidad, puede contribuir a que numerosas crisis y sus impactos se vuelvan más previsibles; por ejemplo, los nuevos datos y tecnologías permiten en medida creciente elaborar modelos de fenómenos climáticos extremos y examinar sus impactos en los hogares en caso de que se produzcan. En este mismo orden de ideas, ocurre algo parecido en la economía, en los últimos años los métodos para evaluar los riesgos y medir la vulnerabilidad de las sociedades y la pobreza de los hogares han mejorado considerablemente, permitiendo el desarrollo de políticas de gobierno y proyectos públicos, tendientes a abatir de manera más adecuada la pobreza.
Los avances en las tecnologías de la información y en la Inteligencia artificial, permiten combinar herramientas de análisis de la vulnerabilidad con datos satelitales, para determinar la cantidad y la ubicación de las personas que necesitarán asistencia durante una crisis y a partir de esta información, en el caso de México, las autoridades municipales pueden determinar si los hogares y las personas vulnerables tienen acceso a las redes de protección social existentes, pudiéndose así evaluar el nivel de preparación de los sistemas de protección social disponibles aun antes de que se desate una crisis, que puede ser de orden natural, de seguridad como está ocurriendo al día de hoy u de orden económico dado el nulo crecimiento del Producto Interno Bruto.
La situación, hace necesario someter directamente a los sistemas de protección social a una prueba de tensión, termino de reciente introducción en economía y finanzas públicas, ha sido tomado de ingeniería, donde las mencionadas pruebas, se ejecutan a través de equipos apropiados y se hacen cálculos que implican la obtención de resultados bastante predecibles del comportamiento de las estructuras o sistemas.
Pero en los planteamientos de la micro y macroeconomía parten muchas veces de lo hipotético o de lo histórico y por la cantidad de variables suelen exigir mucha información a efecto de ofrecer resultados precisos, es decir, una vez más los sistemas de información, tienen un papel más que relevante.
Actualmente las redes sociales, pueden desempeñar el papel de instrumentos para aplicar pruebas de tensión a los sistemas de seguridad social, ya que pueden dotar de información a los modelos predictivos de comportamiento personal, gustos, intereses y opiniones para el consumo de bienes y servicios públicos, que impactan en el comportamiento social que deben servir para el diseño de políticas gubernamentales adecuadas, ya que deben generar la capacidad de comparar el alcance de las necesidades y el momento en que surgen tras las crisis con la capacidad de los sistemas existentes para ampliarse y adaptarse.
Las pruebas de tensión deben evaluar el estado del sistema a través de simular la magnitud del impacto en el bienestar de los hogares que pueden generar diversas crisis de distintas intensidades; también deben evaluar en qué medida es necesario generar las transferencias de efectivo que entrega el Gobierno en función de las capacidadesactuales y aquellas que para un futuro, ese efectivo debería financiar su desarrollo, debiéndolas hacerlas más flexibles y adaptables en el futuro.
Desde el punto de vista financiero, el objetivo de esta labor es identificar las medidas ya existentes que puedan utilizarse para proporcionar liquidez inmediata en forma oportuna; es precisamente la preparación financiera lo que marca la diferencia, por lo que un gobierno que impulse el humanismo político, debe propugnar por crear un nuevo sistema de fondos públicos, donde se establezcan los estrictamente necesarios, con reglas claras de financiamiento que permitan respaldar a los sistemas de salud ante eventos catastróficos, evitando que el presupuesto ordinario, sea ocupado para tareas distintas para lo que fue destinado, anulando el efecto de doble daño.
Si no hay un mecanismo de financiamiento establecido previamente, se necesita tiempo para identificar las fuentes de recursos y a menudo se requiere reasignar partidas presupuestarias, sacrificando los objetivos del gasto.
Por otra parte, aun cuando haya financiamiento, si no se cuenta con un registro social con beneficiarios claramente identificados, no se logrará mucho, ya que resulta indispensable identificar qué hogares deben recibir apoyo financiero, cuándo y cómo es una parte esencial de la protección social adaptativa, que es promovida por la Internacional Demócrata de Centro, lo que a su vez, tiene un doble efecto, se ayuda a los más vulnerables y no se comprometen las finanzas públicas.
En las situaciones de crisis, también tendrán que estar cubiertas muchas personas que no forman parte de los sistemas de seguridad social, por lo que es importante que quienes no poseen cuentas bancarias tengan acceso a opciones previamente organizadas a través de proveedores de servicios alternativos, tal cual lo muestran los resultados de la pruebas de tensión y es aquí donde queda clara, por ejemplo la necesidad de instrumentar un IMSS-Bienestar queda fuera de duda, la instrumentación del sistema, es la que no resulta apropiada, por lo que se tendría que regresar a la etapa de rediseño y re instrumentalizar, para corregir y evitar el derroche de recursos.
Las pruebas de tensión en los sistemas de protección social muestran de qué manera un análisis sólido puede brindar información importante para incrementar la fortaleza de los hogares pobres y vulnerables. Si se invierte en su capacidad para prepararse frente a las crisis, hacerles frente y adaptarse a ellas, se podrá ayudarlos a no caer en la pobreza o contribuir a que su situación no se agrave, ya que habrá una mayor efectividad, al dirigir la inversión pública a aquellas áreas en que realmente haga falta.
A nivel federal, tanto el IMSS como el ISSSTE, deben ser sujetos a este tipo de pruebas de tensión, así mismo, en el caso del ISEMYM, está urgido de dicha evaluación, ya que hasta el último peso invertido en los sistemas de salud, debe garantizar realmente la integridad de los derechohabientes y no sólo mal administrar sus dolencias, tal y como históricamente ha ocurrido.
Cabe destacar que una variedad de agencias internacionales están diseñando pruebas de tensión para distintos servicios y sectores económicos, en un afán de garantizar que la aplicación de recursos cada vez más escasos, se ejerzan con mayor eficiencia y realmente beneficien a la gente; México como siempre está rezagado en el tema y, por ende se tiene que generar un gran esfuerzo para que dependencias como la Secretaria de Salud, utilizando los recursos informáticos del INEGI, desarrolle dichas pruebas de tensión en toda forma y no casuísticamente.
En algunos prototipos o simulaciones de pruebas de tensión en el sector salud mexicano han revelado por ejemplo, que una debilidad manifiesta es el abasto de medicinas, actualmente porque son escasas a pesar del enorme gasto en compras y antes, aunque había un abasto del 90%, la eficiencia promedio de dichos medicamentos, solo era (y es) del 30%, es decir se gasta y no se tienen resultados (no se garantiza un tratamiento adecuado para abatir las enfermedades que padecemos los mexicanos), ahí hay una enorme oportunidad de impulsar políticas de beneficio social real.
Las pruebas de tensión bien formuladas deben aportar dos cosas, la primera determinar las debilidades de los sistemas existentes, las segundas, es la identificación y desarrollo de áreas adecuadas para atender necesidades reales, mitigando de esa manera la pobreza, sin lugar a duda, hay mucho por hacer.




