- Con más de cinco décadas de existencia, la institución resguarda uno de los acervos más importantes del patrimonio fílmico de la nación y una red de 30 salas de exhibición en tres recintos en la Ciudad de México
- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la dependencia, acerca a todos los públicos un cine diverso y plural de lo mejor del cine de México y el mundo
La Cineteca Nacional, institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, celebró 52 años de existencia y de ser un segundo hogar para los cinéfilos mexicanos con la proyección especial de Memorias del subdesarrollo, película cubana de 1968 dirigida por Tomás Gutiérrez Alea, en su sede de Chapultepec.
Pese a ser la más joven de las cinetecas, la de Chapultepec ya es un recinto imprescindible para amantes del séptimo arte, en especial para los de la zona poniente de la capital, quienes en seis meses se han dedicado a darle vida a sus pasillos, exposiciones y salas.
La noche del sábado 17 de enero de 2026 decenas de espectadores se reunieron en la Sala 8 para apreciar una de las grandes joyas del cine cubano y latinoamericano, y festejar la historia de una institución que se dedica al rescate, conservación, restauración, preservación y difusión de la riqueza fílmica nacional e internacional.
“A 52 años de su creación, la Cineteca Nacional reafirma su vocación como pilar en la preservación de la memoria audiovisual y de la formación de públicos. La Cineteca se consolida, no solo como uno de los acervos más importantes del patrimonio fílmico de la nación, sino como una red de 30 salas de exhibición en tres recintos de la Ciudad de México para ofrecer al público la posibilidad de acercarse a un cine diverso y plural a lo mejor del cine de México y el mundo”, expresó la directora general de la institución, Marina Stavenhagen.
Asimismo, aseguró que la celebración y las felicitaciones también son para el personal y los colaboradores que mantienen el funcionamiento de cada una de las sedes –la Cineteca Nacional en Xoco, la Cineteca de las Artes en el Centro Nacional de las Artes (Cenart) y la Cineteca Nacional Chapultepec– que en 2025 recibieron en conjunto a más de un millón 400 mil espectadores.
Con la presencia en la sala de su predecesor, Alejandro Pelayo Rangel, Marina Stavenhagen celebró tanto a quienes pusieron las primeras piedras, como a quienes, a lo largo de medio siglo, lograron que la Cineteca Nacional se mantenga fuerte y en la preferencia del espectador: “Es una enorme alegría confirmar que en tiempos de streaming y tantos cambios en los patrones de consumo audiovisual, la gente disfruta todavía de ver cine en el cine”.
Memorias del subdesarrollo, una joya ineludible del cine latinoamericano
Sobre la obra elegida para la celebración, presentada a través de un video por el historiador John Mraz, la directora de la Cineteca Nacional destacó su importancia histórica y estética, calificándola como “una joya ineludible del llamado Nuevo Cine Latinoamericano, ganadora de múltiples premios y reconocimientos”.
Memorias del subdesarrollo, la obra maestra de Tomás Gutiérrez Alea, sigue las reflexiones y cavilaciones de Sergio, un pequeño burgués con aspiraciones a escritor que vive ensimismado en el desprecio hacia el subdesarrollo que lo rodea durante los momentos más álgidos de la Revolución Cubana.
Basada en la novela homónima de Edmundo Desnoes, figura importante de la vanguardia estética cubana, la película logra, con casi 60 años, mantenerse vigente, sentirse actual y ser una obra obligada de análisis en pleno 2026.
Marina Stavenhagen agradeció al Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC) y la Embajada de Cuba en México por su apoyo para su exhibición en la celebración de la Cineteca Nacional, así como para el Ciclo de Cine Cubano que se alista para el 30 de enero y en el que se volverá a exhibir Memorias del subdesarrollo junto a otros grandes clásicos como Fresa y Chocolate (1993).





