•En julio de 2016, el Congreso de Jalisco eliminó por unanimidad el fuero a servidores públicos, incluidos los alcaldes.
•El legislador subrayó que el fuero se ha convertido en sinónimo de privilegio e impunidad, y no de una figura de protección institucional.
La detención del presidente municipal de Tequila, Jalisco, el pasado 5 de febrero, representa un hecho relevante en el combate a la corrupción y es resultado directo de una decisión histórica tomada en esa entidad en 2016: la eliminación del fuero constitucional para los servidores públicos. Gracias a esta reforma, aprobada por el Congreso de Jalisco y ratificada por los ayuntamientos del estado, hoy los funcionarios pueden ser investigados y detenidos sin necesidad de procesos políticos que anteriormente obstaculizaban la acción de la justicia.
Este marco jurídico permitió que, en el contexto de la Operación Enjambre, las autoridades federales actuaran de manera inmediata contra una red de corrupción que operaba desde el gobierno municipal de Tequila, sin que el cargo del alcalde funcionara como un mecanismo de protección o impunidad. La reforma de 2016 colocó a los servidores públicos en igualdad de condiciones ante la ley que cualquier ciudadano, cerrando una de las principales vías por las que durante años se filtró la corrupción en el ámbito gubernamental.
Al respecto, el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar señaló que este caso confirma la necesidad de eliminar el fuero en todo el país. “Por eso es importante eliminar el fuero para castigar a los políticos que violan la ley. No puede haber un solo funcionario que se esconda detrás de su cargo para evadir la justicia”, afirmó.
El legislador subrayó que el fuero se ha convertido en sinónimo de privilegio e impunidad, y no de una figura de protección institucional. “Durante décadas, el fuero ha sido una coartada legal para la corrupción. Si queremos recuperar la confianza de la ciudadanía en la política, tenemos que garantizar que quien abuse del poder enfrente consecuencias reales”, sostuvo.
Explicó que la detención del alcalde de Tequila y de otros altos funcionarios municipales no solo representa un golpe contra una red criminal, sino también una prueba de que las reformas orientadas a eliminar privilegios sí funcionan cuando se aplican con voluntad política.
Finalmente, Ramírez Cuéllar indicó que lo ocurrido en Jalisco demuestra que cuando se eliminan los blindajes legales, la justicia puede actuar con rapidez y contundencia. “El mensaje es claro: nadie está por encima de la ley. Terminar con el fuero es terminar con la impunidad”, concluyó.




