La industria de la tecnología de la Información y de la Inteligencia Artificial, como factor para enfrentar aranceles

“La realidad de occidente, los sistemas alternativos y como México, parece ajeno a ambos”

Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro

Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el

Análisis de Temas Económicos y Sociales de

México y Nezahualcóyotl

@MRODOLFO_CID

El mundo enfrenta retos enormes, es claro que el orden de la posguerra ya no existe, Estados Unidos, su autor, es el mismo responsable de su liquidación, esto ha llevado a que los distintos países busquen desacoplar sus economías del circuito financiero comercial histórico, el primer país que lo logró con éxito fue Rusia, que con apoyo de los “BRICSconstruyeron un sistema paralelo de comercio e intercambio financiero, con el que ha dado vuelta a las cargas arancelarias a las que se ha visto sometido, con resultados aun en su estado de guerra, mucho mejores a los de México, solo por citar un ejemplo. La inversión tecnológica ha sido un factor primordial, que genera nuevos productos y por tanto nuevos mercados, no obstante, se generan nuevos riesgos, la concentración del desarrollo técnico científico en pocas manos; las nuevas rivalidades y amenazas, interrumpen los flujos comerciales, generándose un riesgo de empobrecimiento general de países de desarrollo medio y en vías de desarrollo.

En este sentido Tobias Adrián y Pierre-Olivier Gourinchas, investigadores del Fondo Monetario Internacional, han realizado planteamientos al respecto, que además de exponer en esta columna, de aquellos países que están fuera de las nuevas alternativas mundiales:

El crecimiento económico global muestra una resistencia sustantiva a pesar de las interrupciones comerciales que Estados Unidos ha propiciado con la interposición de tarifas arancelaria a todas luces ilegales, en el marco de la Organización Mundial de Comercio y la incertidumbre que genera; el crecimiento de la economía mundial rondará el 3.30% en 2026, aunque usted no lo crea, esta estabilidad la aportaran China y Estados Unidos a pesar del estado de guerra comercial que mantienen.

La aparente fortaleza económica se debe entre otras cosas, a las políticas de diversos países, tendientes a reducir las tensiones comerciales, a través de estímulos fiscales internos y apoyos públicos al sector privado para mitigar las interrupciones comerciales.

Las inversiones en tecnologías de información a niveles históricos (lo que no ocurre en México), específicamente en inteligencia artificial, son un factor que explica la resistencia y/o fortaleza del sistema, a pesar de la debilidad de la industria manufacturera internacional, lo que supone un impulso muy importante para la inversión y actividad empresarial en general y aunque este auge de las tecnologías de la información favorece de manera muy importante a Estados Unidos, las economías asiáticas lo han aprovechado de una manera excelente.

Las tecnologías de la Información y de inteligencia artificial, generan expectativas de amplias ganancias y de desarrolloproductivo, lo que se ve favorecido con las condiciones financieras favorables, lo que ha estimulado el incremento en el precios de las acciones de las empresas desarrolladoras de estas tecnologías, apoyando así nuevo gasto de capital adicional, pero a pesar de esta expansión, el financiamiento a través de deuda, se hace mayor, por lo que ahora se enfrentan riesgos tales como un apalancamiento más alto, el que podría amplificar los choques si los rendimientos no se materializan, o si las condiciones financieras más amplias se endurecen, afectando negativamente a las empresas y generando preocupaciones sobre los desbordamientos en el sistema financiero en general.

Esta nueva carrera de desarrollo tecnológico puede conllevar a una depreciación más rápida de equipos dado el proceso tan rápido de actualización, lo que reduce los márgenes de beneficio y requerirán financiamiento adicional importante, lo que obliga a supervisar la acumulación de apalancamiento y su potencial para amplificar vulnerabilidades. Cabe hacer la pregunta si nos encontramos ante una posible sobrevaloración del amplio índice bursátil en Estados Unidos; la vulnerabilidad general del crecimiento macroeconómico global a una revalorización de las acciones tecnológicas puede ser sustancial por tres razones:

1.- El aumento de los precios de las acciones en los últimos años ha sido impulsado principalmente por el sector tecnológico, en particular por las acciones relacionadas con la inteligencia artificial, y este grupo reducido se ha convertido en un motor principal del índice.

2.- Muchas empresas críticas relacionadas con la inteligencia artificial, no cotizan actualmente en bolsa.

3.- La capitalización bursátil es ahora mucho mayor en relación con la producción, pasando del 132 por ciento en 2001 al 226 por ciento ahora en Estados Unidos; así que incluso una corrección más modesta podría tener un efecto considerable en el consumo general.

El actual auge tecnológico, puede presentar tendencias positivas, la inteligencia artificia, ya es el factor sustantivo del aumento de la productividad a nivel mundial, por otra parte, pero en el plano negativo, las empresasdesarrolladoras de inteligencia artificial podrían no entregar beneficios acordes a sus altas valoraciones, y el parecer de los inversionistas podría deteriorarse; en octubre 2025, se observó una corrección moderada en las valoraciones de las acciones con un endurecimiento de las condiciones financieras.

Lo expuesto, podría tener consecuencias de gran alcance si la inversión real en sectores tecnológicos disminuye más bruscamente, lo que desencadena una costosa reasignación de capital y mano de obra, lo que combinado con aumentos de productividad total de factores inferiores a lo esperado y una corrección más significativa en los mercados bursátiles, las pérdidas globales de producción podrían aumentar aún más, concentradas en regiones con fuerte presencia tecnológica como Estados Unidos y Asia.

Dado el aumento de la propiedad extranjera de acciones estadounidenses durante una década, esta corrección brusca también podría provocar pérdidas considerables de riqueza fuera de Estados Unidos y ejercer un lastre al consumo, extendiendo la recesión a nivel global, incluso las economías con poca exposición a la tecnología, incluidos muchos países con alta deuda y bajos ingresos, se verían afectadas por desbordamientos negativos de la demanda externa y mayores costes de endeudamiento externo.

Este riesgo se hace patente ante la incertidumbre geopolítica, mayores controles de exportación sobre insumos críticos y restricciones relacionadas con el comercio, además de un margen fiscal reducido en muchos países como México lo que, a su vez con precios de acciones sobre valorados, el financiamiento con deuda en aumento y la incertidumbre aumentada, hace necesaria una supervisión de carácter prudencial que garantice la estabilidad financiera.

La supervisión y la regulación deben garantizar estándares sólidos de suscripción por parte de bancos y otros agentes financieros, especialmente aquellos expuestos al sector tecnológico, lo que exige el respeto irrestricto a los estándares internacionalmente acordados sobre capital y liquidez bancaria, por lo que los gobiernos deben estar listos para enfrentar cualquier tipo de contingencia.

La política monetaria puede verse vulnerable en lo que respecta a su equilibrio, lo que pone en riesgo los tipos de interés real, lo que reduciría el espacio fiscal, especialmente en países que no reciben un impulso de crecimiento; si se materializa el escenario negativo, el rápido descenso de la demanda agregada requerirá una rápida reducción de los tipos de interés monetario.

Un diagnóstico adecuado de la política monetaria para lograr la estabilidad de precios requiere que los bancos centrales actúen dentro de su mandato, su independencia sigue siendo fundamental para la estabilidad monetaria y financiera y el crecimiento económico, protegiendo la credibilidad de la política monetaria y anclando las expectativas de inflación.

En el ámbito fiscal, los gobiernos tienen que reducir deuda y ampliar el espacio fiscal, lo que es una tendencia contraria a la que sostiene México, donde la clase trabajadora, no a accedido a los beneficios de la inteligencia artificial, lo que haría necesario diseñar políticas que se centren en reducir las barreras a la adopción, ayudar a los trabajadores a invertir en las habilidades adecuadas, apoyar la movilidad laboral mediante programas específicos y mantener mercados competitivos para facilitar la entrada y garantizar que los beneficios de la innovación se compartan ampliamente.

El crecimiento del Producto Interno Bruto Mundial ha resultado muy resistente en un marco de interrupciones comerciales, pero esto oculta fragilidades respecto a elementos subyacentes ligadas a la concentración de inversión en el sector tecnológico. Y es probable que los efectos negativos del crecimiento de las interrupciones comerciales se acumulen con el tiempo.

La inversión impulsada por IA ofrece un potencial transformador, pero también introduce riesgos financieros y estructurales que exigen vigilancia. El reto tanto para los responsables políticos como para los inversores es equilibrar optimismo y prudencia, asegurando que el actual auge tecnológico se traduzca en un crecimiento sostenible e inclusivo, en lugar de otro ciclo de auge y caída. Esto es especialmente relevante en un entorno marcado por la intensificación de tensiones geopolíticas y las crecientes amenazas a los marcos institucionales, lo que dificulta la implementación de buenas políticas, que por lo menos un crecimiento mundial moderado, donde hay necesidad de adaptarse a un panorama transformado por nuevas políticas.

Algunas de las posiciones extremas respecto a la imposición de aranceles más altos se han moderado, gracias a los acuerdos y replanteamientos muchos de último momento, pero aún existe volatilidad y los factores temporales que respaldaron la actividad en 2025, como el adelanto de la actividad comercial, se están atenuando.

Como resultado, las proyecciones de crecimiento mundial se revisan al alza, aunque continúan marcando una revisión a la baja respecto de las proyecciones anteriores al cambio en las políticas. Se proyecta que el crecimiento mundial se desacelere del 3,30% en 2024 al 3,20% en 2025 y al 3,10% en 2026, mientras que las economías avanzadas crecerán alrededor del 1,50% y las economías de mercados emergentes y en desarrollo lo harán hasta poco más del 4.00%; se prevé que la inflación siga disminuyendo a nivel mundial, aunque con diferencias entre países y aquí una vez más, México esta fuera de rango al preverse solamente el 1.50% de crecimiento del PIB para 2026, donde las perspectivas siguen sujetas a factores externos de carácter adverso.

La incertidumbre prolongada, el aumento del proteccionismo y los shocks de oferta de trabajo podrían reducir el crecimiento, las vulnerabilidades fiscales, las posibles correcciones del mercado financiero y la erosión de las instituciones podrían amenazar la frágil estabilidad.Se urge a las autoridades a restablecer la confianza con políticas creíbles, transparentes y sostenibles, la diplomacia comercial debe acompañarse de ajustes macroeconómicos, donde se recompongan los márgenes de maniobra fiscalesy la independencia de los bancos centrales.

Occidente se encuentra inmerso en un sistema desmantelado por aquel que lo creo, este sistema tiene una ambivalencia, mientras que por un lado, el desarrollo tecnológico (tecnologías de la información e inteligencia artificial), resultan fundamentales en las políticas para negociar una mejor administración a la disrupción generada por los aranceles, por otra parte, la sobrevaloración financiera de las empresas desarrolladoras de esta tecnología, pone en alto riesgo a la economía de los países de donde son oriundas o donde operan con profundidad, por su alto impacto en los sistemas financieros a través del consumo de capitales a través del crédito, lo que un ajuste exabrupto, indudablemente catapultara a una recesión profunda cuyos daños resultaran en perjuicio esta vez de los más ricos y de los más importantes de las clases trabajadoras.

México dada su condición de dependencia comercial y tecnológica de Estados Unidos, se ve capturado en la situación, puede compartir los daños, sin haber obtenido los beneficios actuales.