LA MACROECONOMIA y LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El futuro para el que México debería prepararse

Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro

Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el  Análisis de Temas Económicos y Sociales de  México y Nezahualcóyotl

@MRODOLFO_CID

Dentro de la estructura de la economía, la macroeconomía es la parte que corresponde a los indicadores globales del proceso económico, haciendo énfasis en variables globales como el Monto total de bienes y servicios producidos; Total de los ingresos; Nivel total del empleo; Nivel de recursos productivos; Nivel de la balanza de pagos; Tipo de cambio y el Comportamiento general de los precios.

La macroeconomía tiene por objeto las economías locales, regionales o globales, prestando especial atención a indicadores de alto impacto político y en la vida cotidiana, lo cual permite entender los fenómenos complejos de estabilidad económica y financiera que intervienen en la región.

La macroeconomía centra su interés en un conjunto de temas centrales para el desempeño económico de una región, de los cuales destacan:

a) El crecimiento económico. El análisis y control de los factores que permiten incrementar a largo plazo la producción, la renta o los indicadores económicos de una región determinada.

b) Mercado de trabajo y desocupación. El desempleo es una de las mayores preocupaciones de esta rama de la economía, por lo que requiere de estrategias adecuadas de medición y comprensión del fenómeno, para poderlo atajar correctamente.

c) La política monetaria. Los instrumentos de control del dinero son las herramientas principales con que un país o una coalición de gobiernos pueden enfrentar el tema macroeconómico para incidir en la producción y en el empleo.

En palabras llanas se puede afirmar que la macroeconomia, es la estructura general del sistema economico de un pais, por ello, los economistas responsables de planificarla y dirigirla, en función de datos pasados y las situaciones presentes, deben tener la capacidad de determinar las tendencias y con ello hacer previsiones de futuro y en esas previsiones de futuro, es y será necesario determinar cual será el papel de la Inteligencia Artificial en el nuevo contexto que se esta perfilando y que de forma clara modificara la organización social como la conocemos y son precisamente los economistas los que seran responsables que todos estos cambios sean para bien, para el beneficio de las personas y de la comunidad.

En esta actualidad hay buenas razones para considerar el creciente potencial de la inteligencia artificial en el marco de los sistemas que muestran comportamientos inteligentes, como el aprendizaje, el razonamiento y la resolución de problemas para transformar la economía. La inteligencia artificial impacta ya de antemano a la sociedad en varias áreas además de la economía, incluyendo la seguridad nacional, la política y la cultura.

En la macroeconomía, existen tres aspectos fundamentales en el uso de la inteligencia artificial: el crecimiento de la productividad, el mercado laboral y la concentración industrial, donde puede desarrollarse de formas diferentes, entre otras cosas incluidas las decisiones tecnológicas y políticas que tomen los gobiernos en estos momentos.

Autores como Erik Brynjolfsson y Gabriel Unger, proponen “bifurcaciones para alcanzar un futuro más prometedor en el entorno de la inteligencia artificial, basándose en los siguientes postulados:

Experimentos creativos de política
Un conjunto de objetivos positivos para lo que la sociedad quiere de la inteligencia artificial, no solo para evitar resultados negativos
Comprender que las posibilidades tecnológicas de la IA son profundamente inciertas y evolucionan rápidamente, y que la sociedad debe ser flexible para adaptarse a ellas

La primera bifurcación es el crecimiento de la productividad, como la forma lógica de lograr el crecimiento económico futuro; la mayoría de las economías avanzadas ahora tienen el mismo problema de Estados Unidos: bajo crecimiento de la productividad. Más que cualquier otro factor, la productividad determina la riqueza de las naciones y el d nivel de vida de su pueblo, con una mayor productividad, problemas como los déficits presupuestarios, la reducción de la pobreza, la sanidad y el medio ambiente se vuelven mucho más manejables, por lo que impulsar el crecimiento de la productividad puede ser el desafío económico más fundamental del mundo.

La inteligencia artificial, vista como lo es, una herramienta tecnológica, por sí misma, no detona la productividad, a pesar de la mejora de las capacidades que genera, por ello su adopción debe ser rápida y no limitarse a las grandes empresas, a efecto de que se generen efectos en el mercado en el mediano plazo. Actualmente «se puede ver la era informática en todas partes menos en las estadísticas de productividad laboral en México”. Las empresas pueden reducir aún más cualquier beneficio económico de la inteligencia artificial al no determinar los cambios organizativos y directivos que necesitan para aprovecharla al máximo.

En México, existe una enorme incertidumbre sobre la disonancia de las leyes en materia económica y la inteligencia artificial, lo que vulnera situaciones como lapropiedad intelectual cuando se entrenan modelos con millones de datos que pueden incluir la propiedad intelectual protegida de otros; por ello se asumen riesgos como no responder generando algo análogo que impida efectivamente que modelos se operen con datos sobre los que los desarrolladores no tienen derechos claros, porque es un hecho, la información y/o plataformas de donde la inteligencia artificial toma elementos para crear sus herramientas, son preexistentes y tienen un autor que no es reconocido en los dividendos, lo que es un potencial riesgo para desincentivar la creación de contenidos nuevos y otras herramientas, golpeando así la estructura macroeconómica, por ello, los agentes reguladores tienen una enorme tarea por delante.

Como parte de las tareas que debe asumir el economista responsable de la planeación macroeconómica, es diseñar las políticas gubernamentales, que permitan que el futuro de la inteligencia artificial para países como México, sea algo prometedor, impactando realmente el crecimiento de la productividad, ya que a través de ella, pueden desarrollarse herramientas, para que el trabajador pueda ser más eficiente en el desarrollo de sus tareas, es decir, ser más productivo, al eximirlos de la realización de tareas rutinariasy enfocando el tiempo a la realización de tareas de valor, lo que se tiene que consolidar con recompensas al capital humano, por ser más productivo.

La inteligencia artificial, implica aplicar conocimiento pretéritamente desarrollado, lo que implica que individuos y organizaciones recurran a grandes cantidades de datos, lo que genera que el capital humano construya nuevos conocimientos; por ejemplo, la inteligencia artificial aplicada a áreas médicas permite alcanzar grandes conocimientosde la biología humana y el diseño de fármacos, además de mostrar su impacto positivo en diversas ciencias aplicadas como las matemáticas.

La segunda bifurcación, la desigualdad de ingresos, es otro gran tema que el planificador macroeconómico debe tomar en consideración que, en el caso de México, en los últimos 35 años, la desigualdad de los ingresos entre los diversos grupos de trabajadores, se han hecho patentes de manera muy peligrosa, sobre todo porque los dueños del capital no han impulsado a través de la capacitación, el acceso pronto y rápido al uso de nuevas tecnologías a determinados grupos de trabajadores.

Si el uso de la tecnología de información, así como la inteligencia artificial, son incorporadas sin marcos jurídicos adecuados y sin políticas gubernamentales claras o correctas, se esta ante el riesgo de un desempleo masivo, ya que podrían estas herramientas impactar equívocamente en sectores que pudieran considerarse incluso creativos.

Pero gobiernos como el de México, incluida la oposición política, comienzan a actuar con profesionalidad y espíritu de Nación y comienzan a proponer y/o implementar según sea el caso, las políticas gubernamentales apropiadas, para proteger el mundo del trabajo, que garanticen un desarrollo económico real y sostenible, de educación y seguridad social, la inteligencia artificial y las tecnologías de la información, abren espacios para el progreso no vistas anteriormente.

La inteligencia artificial, aplicada en determinados puestos de trabajo, de ciertos sectores, deben ante todo disminuir la desigualdad de los ingresos, ya que se constituye como una herramienta para ayudar a los trabajadores menos experimentados o conocedores a mejorar en su desempeño: Un estudio realizado a una muestra de 5,000 trabajadores que realizan tareas complejas de atención al cliente en un centro de llamadas encontró que, entre los trabajadores que recibieron el apoyo de un asistente a través de inteligencia artificial, los menos cualificados o los más nuevos mostraron las mayores mejoras de productividad (Brynjolfsson, Li y Raymond 2023).

No obstante, hay que tener algo perfectamente claro, si los dueños del capital no instrumentan las medidas adecuadas y ante los resultados positivos, no recompensan la productividad de manera clara, tal es el caso de la remuneración adicional dentro de la misma jornada, por el trabajo excedente que se realice o bien se trabajen menos horas, percibiendo el mismo pago, o bien incrementado este ante una mayor productividad, se está condenado al fracaso.

La industria del microprocesador, las metalmecánicas, medicina, diseño y construcción y varias de alta tecnología, haya oportunidades en México, si de una vez por todas, se hacen las cosas bien, a pesar de la enorme cantidad de recursos dilapidados en estos últimos años, ya sin contar los errores del pasado.

La tercera bifurcación, consistente en la Concentración Industrial, misma que se mide a través de las cuotas de participación de mercado, ha aumentado considerablemente en los últimos años, lo que se ha propiciado por la capacidad de muchas empresas de adoptar avances tecnológicos que les lleva a ofrecer mejores servicios a mejores precios, desplazando a competidores ineficientes o que no tuvieron oportunidad de acceder a esos avances tecnológicos, o bien a través de obtener ventajas indebidas que les permite desplazar a otros, tal es el caso de la condonación dirigida de contribuciones, usos de información privilegiada, subsidios cruzados, entre otros.

Si bien es cierto que los mercados, generan fuerzas independientes que generan su propia dinámica, también es cierto que esa dinámica, sin el correcto control por parte de o de los gobiernos, propicia que a la larga, los estados enfrenten mercados oligopólicos o monopólicos, lo que tiene diversos inconvenientes, ya que se tendría que apelar a la ética empresarial de que el capitalista ante la ventaja, no abuse el la fijación de precios, o bien que el gobierno imponga medidas de control, lo que muchas veces no resultan eficientes, tal fue el caso de la imposición de agentes de competencia ineficientes, que generan más distorsiones.

El camino adecuado consiste en no poner trabas a las empresas que logran eficiencias por la inclusión de nuevas tecnologías como lo es la inteligencia artificial, así como generar los canales gubernamentales, que permitan a agentes económicamente más débiles, acceder a esas tecnologías, pero con una lógica muy humana, ese apoyo debe verse traducido en precios más competitivos.

El costo de desarrollar un gran modelo de inteligencia artificial alcanza cantidades impagables para muchos, lo que debe prevenirse a través de políticas gubernamentales, para que no sean solamente las empresas más grandes y sus socios comerciales las que desarrollen o tengan acceso a estas herramientas.

La mano invisible de Adam Smith, nuevamente se hace patente, concentrando los beneficios de las nuevas tecnologías solamente en algunos agentes, si es que no se establecen las regulaciones necesarias; los beneficios de la inteligencia artificial, debe quedar disponible para todos.

Los trabajos de los investigadores que se tomaron como referencia, establecen que empresas como Google, en mayo de 2023, afirmaban que «los modelos de código abierto son más rápidos, más personalizables, más privados y libra por libra más capaces» que los modelos propietarios. El investigador afirmó que los procesos en modelos pequeños de código abierto pueden repetirse rápidamente por muchas personas y acabar siendo mejores que los grandes modelos privados que son iterados lentamente por un solo equipo, y que los modelos de código abierto pueden generarse de forma más económica.

El resultado es que el prolongado aumento de la concentración industrial empieza a extenderse, porque algunas pequeñas empresas ágiles cierran o incluso revierten la brecha tecnológica con sus homólogas más grandes y recuperan más cuota de mercado, propiciando que la sociedad sea compensada en los precios que paga, por los diferenciales de capacidad entre empresas.

Se puede concluir que es necesario tomar acciones a nivel de gobierno, empresas y familias para evitar que se siga en un esquema de baja productividad, mayor desigualdad de ingresos y mayor concentración industrial, ante una incorrecta adopción de la inteligencia artificial, comosociedad no podemos aceptar la discusión política sobre cuanta inteligencia artificial se necesita, se necesita toda la que sea posible, pero bien aplicada.

Muchos actores diferentes tienen poder para influir en la dirección del futuro de la inteligencia artificial, incluso grandes empresas, tienen capacidad de desarrollarla, y es aquí donde las Universidades e Institutos de Educación Superior, juegan un papel relevante, al desarrollar sus propios modelos de inteligencia artificial, los que se ponen a disposición del público en código abierto, y a su vez, hay jugadores que todavía no participan: los sindicatos.

El economista planificador de la macroeconomía tiene que romper con el mito de que la tendencia sobre el uso de la inteligencia artificial es imprevisible, ya que así pueden generarse proyectos que impacten en el crecimiento del Producto Interno Bruto, distribuyen mejor el ingreso y disminuyan la pobreza a través de ofrecer trabajo decente, abandonado los esquemas de financiamiento eterno a la pobreza, que generan falta de crecimiento y ponen en riesgo a la economía en su conjunto y con ello el porvenir de toda la sociedad. También como sociedad tenemos que romper el desequilibrio que antes no existía, cuando los usos tecnológicos tenían menos importancia y el impacto de la tecnología tenía consecuencias macroeconómicas limitadas.

México como política gubernamental, debe generar un sistema económico basado en inteligencia artificial, ya que como sociedad necesitamos innovaciones en la comprensión económica, así como reorientar las prioridades de investigación que ayude a la sociedad a alcanzar en un futuro una macroeconomía sostenible, inclusiva y que sobre todo alcance el mayor propósito del Humanismo Político: con justicia social.

La macroeconomía mexicana que incluya desarrollo y avances basados en Inteligencia Artificial y que promueva más y mejores empleos, puede ser una realidad, debemos de exigir como vecinos, como sociedad que sea una realidad, pero indudablemente pasa por una parada previa: dejar de ensamblar y construir los productos de otros, para pasar a construir los propios de alto valor y uso tecnológico, donde la renegociación del T-MEC, ofrece la oportunidad de lograrlo.

¿Exijamos ya!