- Las consiente con desayuno mariachi, flores y rifas y asegura que el mejor regalo que puede dar un gobierno es devolverles tiempo, autonomía y derechos a las mujeres.
- Los obsequios dejaron atrás artículos domésticos y dieron paso a regalos orientados al bienestar, descanso y esparcimiento de las mujeres, como viajes, pantallas y bicicletas fijas
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, celebró el Día de las Madres con un desayuno multitudinario para más de mil 500 mujeres de la alcaldía Tláhuac, donde reconoció el esfuerzo cotidiano, la fuerza y el papel fundamental que desempeñan las madres en la construcción de la vida comunitaria y el bienestar de las familias capitalinas.
“Las madres han sostenido al mundo, es tiempo de que el mundo sostenga y apoye a las madres con los cuidados”, afirmó la mandataria capitalina al destacar que el compromiso de su administración es avanzar en políticas públicas que reconozcan, redistribuyan y reduzcan las cargas históricas de cuidado que han recaído sobre las mujeres.
En un ambiente festivo y de convivencia, las asistentes compartieron un desayuno de carnitas, arroz, frijoles y agua de jamaica, acompañado de música en vivo y mariachi. Además, cada una de las mamás recibió un arreglo floral y participó en rifas de regalos como bicicletas fijas, reposets, teléfonos celulares, pantallas de 50 pulgadas y viajes al puerto de Acapulco para las madres y una acompañante, a través del programa Colibrí Viajero.
“Mañana se conmemora en nuestro país el Día de las Madres. Hoy queremos abrazar con el corazón y la emoción a flor de piel a todas las madres de esta ciudad; quienes acompañan la vida con una ternura infinita; a las que han sido refugio en los días difíciles, alegría en los momentos felices y fuerza cuando todo parece derrumbarse”, expresó.
Añadió que muchas de las cosas más valiosas que somos comenzaron “en el abrazo, en la voz y en la presencia amorosa de una madre”, por lo que este día representa una oportunidad para agradecer y reconocer el amor, el trabajo y la lucha cotidiana de millones de mujeres.
“Este Día de las Madres es una oportunidad para decir gracias. Gracias por cada abrazo, por cada desvelo, por cada gesto de amor que transformó nuestras vidas”, señaló.
La Jefa de Gobierno afirmó que esta conmemoración también debe abrir una reflexión profunda sobre la maternidad y sobre las injusticias históricas que han recaído sobre las mujeres.
“Durante décadas se quiso convertir el agotamiento en virtud, el sacrificio en destino y la renuncia personal en mandato moral. A muchas mujeres nos dijeron que amar significaba olvidarnos de nosotras mismas; que una buena madre era la que dormía al final, la que comía al último y la que resolvía todo en silencio”, subrayó.
Criticó que durante años, mientras se celebraba a las madres con flores y festivales, también se les entregaban regalos asociados exclusivamente al trabajo doméstico, como planchas, lavadoras, licuadoras o refrigeradores, lo que contribuyó a reforzar estereotipos y una injusta división sexual del trabajo.
“Como si el tiempo de las mujeres no tuviera valor. Como si sus sueños pudieran esperar eternamente”, expresó.
En ese sentido, destacó que su administración impulsa una nueva visión sobre la maternidad, el cuidado y la justicia social, basada en el reconocimiento de que las tareas de cuidado sostienen la vida cotidiana, la economía y el desarrollo de la ciudad.
“Queremos decirlo con firmeza: cuidar es trabajo, cuidar sostiene la vida cotidiana de esta ciudad, cuidar mueve la economía y hace posible que haya escuela, trabajo, comunidad y futuro”, sostuvo.
La mandataria capitalina enfatizó que detrás de cada niña o niño que llega a la escuela, de cada persona mayor acompañada y de cada hogar que permanece en pie, está el tiempo, el esfuerzo y el trabajo de millones de mujeres.




