Lo importante y lo urgente
Efraín Delgadillo Mejía.
El 1 de febrero ha dado inicio al Primer Período Ordinario de Sesiones, El Congreso de la Unión y la nación se están preparando para debatir una agenda legislativa que tendrá un gran impacto. Que, siendo realistas, las propuestas de #MORENA se aprobarán sin dificultad alguna. La reforma electoral es la propuesta más destacada en términos de cobertura mediática, aunque quizás «JUECES SIN ROSTRO», que está enfocado en salvaguardar la identidad de los jueces que tratan casos relacionados con el crimen organizado como una medida de seguridad institucional, sea incluso más relevante. Acompañada por los asuntos pendientes de la disminución de la jornada laboral a 40 horas por semana.
También se realizarán modificaciones al Código Penal, la migración, los derechos indígenas y las adaptaciones al Reglamento del Senado y regulaciones de la reforma judicial con el propósito de disminuir el atraso acumulado en los tribunales, juzgados y la Suprema Corte de Justicia de la Nación e incrementar así la rapidez en la administración de justicia.
Es indispensable proteger la integridad de los jueces que tratan asuntos relacionados con el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado como parte esencial de la reforma judicial; este concepto busca preservar su identidad en secreto a través de estrictas medidas de seguridad. Se les conoce como los Jueces sin rostro.
Esta propuesta tiene como objetivo que los nombres de los jueces no se hagan públicos, sus rostros no se exhiban en audiencias abiertas y, en circunstancias extremas, emitan sentencias desde lugares seguros sin tener contacto directo con los procesados.
La propuesta cuenta con el respaldo de muchas personas. Además, hay quienes están en contra de este recurso, apoyándose en el argumento que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha expresado previamente: su desacuerdo con emplear este recurso como medio para administrar justicia, ya que «transgrede el derecho a ser juzgado por tribunales neutrales, independientes y sin conflicto de interés; ignora el principio de igualdad procesal y defensa».
Se prevén seis reformas de trabajo en una pista paralela: 1. Reducir la jornada laboral a 40 horas. La violencia laboral, 3. Los permisos paternales, 4. El incremento del aguinaldo 5. Los días festivos y 6. Las inspecciones en relación con la equidad salarial. Estas iniciativas representan una transformación total en el «entorno laboral».
Los representantes del sector productivo y los legisladores han instado a un debate cauteloso y a la creación de planes de transición que no comprometan la competitividad. Estos asuntos han encontrado oposición tanto dentro como fuera de MORENA, tal y como sucede con el senador Pedro Haces.
En la agenda se encuentra, además, el Código Penal y la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, que han sido reformados en lo que respecta a abuso sexual: se ha ampliado su definición y las situaciones en las que acontece (esta modificación también fue respaldada por el Senado). Se examinarán también las modificaciones al Código Penal Federal con el objetivo de incrementar las sanciones vinculadas a los crímenes medioambientales.
El cambio de la Junta de Coordinación Política en el Senado y la reforma en materia electoral. A pesar de ser temas relevantes, no afectan en nada el plan que se ha trazado para la segunda etapa de la Cuarta Transformación. No permitamos que lo urgente nos guíe; enfoquemos nuestra atención en lo que realmente importa.
Dwight Eisenhower, quien fue presidente de Estados Unidos entre 1953 y 1961, había sido el general a cargo de las Fuerzas Aliadas en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. También había ocupado cargos como ser comandante supremo de la OTAN y presidente de la Universidad de Columbia.
Dwight Eisenhower, presidente de Estados Unidos, ideó lo que se denomina «la matriz Eisenhower», cuyo objetivo es distinguir entre lo importante y lo urgente. Para entender cómo los agentes políticos toman decisiones, manejan crisis y establecen prioridades en sus agendas, en esencia, la política frecuentemente funciona dentro de una «trampa de urgencia», en la que las necesidades inmediatas ahogan las necesidades estratégicas a largo plazo.
Las reformas judiciales que están por realizarse, tales como los Jueces sin Rostro y las modificaciones en el entorno laboral. son sin duda relevantes y urgentes. No lo es la reforma electoral.




