- Presentan en el Senado el libro “México en la encrucijada gasífera: seguridad energética contra la ambición de convertirse en hub exportador”.
La presidenta de la Comisión de Energía, Beatriz Silvia Robles Gutiérrez, advirtió que México depende de alrededor del 80 por ciento del gas que importa de Estados Unidos, por lo que nuestro país trabaja en una transición energética, pero también en mecanismos para alcanzar la soberanía energética a través de diferentes fuentes.
En la presentación del libro “México en la encrucijada gasífera”, de la investigadora Aleida Azamar Alonso, la legisladora comentó que el sector no sólo es un tema estratégico porque todos necesitamos de ella, sino que se trata de un asunto de seguridad nacional, por eso nuestra nación “se encuentra haciendo esfuerzos muy grandes por llegar y alcanzar la soberanía energética”.
Robles Gutiérrez refirió que el libro nos hace una pregunta importante, sobre si las decisiones que se tomen hoy fortalecen o debilitan la soberanía energética de México en el mediano y largo plazo; además de que señala que entre 2000 y 2024 la producción de gas asociado de Pemex cayo al rededor del 45 por ciento por diversos factores.
Esas, dijo, se debió a las decisiones neoliberales que se tomaron, y que hoy nos tienen en esa situación. Como legisladores, dijo Beatriz Robles, nuestro deber es ver el cuadro completo, escuchar a todos los actores desde una visión de transformación nacional.
“La soberanía energética no puede definirse como la simple intermediación de flujos ajenos, si dependemos de la producción de otro país, si dependemos de sus reglas regulatorias, si dependemos de su política energética, lo que estamos haciendo es trasladar las decisiones estratégicas fuera de nuestro control y eso no es soberanía”, precisó.
La senadora comentó que, cuando alguien plantea que México debe convertirse en un hub exportador de gas, lo primero que debemos preguntar es desde qué base productiva, si no contamos con el recurso necesario para el consumo interior.
Explicó que un hub energético es un nódulo logístico que concentra, transforma y redistribuye energía hacia otros mercados; en este caso hablamos de importar gas de Estados Unidos como lo estamos haciendo, licuarlo en el territorio nacional y rexportarlo a Asia, por ejemplo.
Refirió que el Proyecto Saguaro, que busca instalarse en Puerto Libertad, Sonora, y exportar gas desde Estados Unidos hacia Asia por territorio mexicano, “podría incrementar el tres por ciento las emisiones de gases del país, los empleados permanentes serían una fracción de temporales, los impactos territoriales quedarían en comunidades locales y gran parte de las utilidades fluirán a inversionistas extranjeros, mientras México asumiría extremidades y riesgos”.
Del PVEM, Luis Alfonso Silva Romo dijo que la obra que hoy se presenta nos invita a hacer una reflexión de que las y los mexicanos tenemos el derecho a la energía y que es preciso tener información como el análisis que hace la autora para saber cuál es el contexto nacional y las decisiones que podrían ser viables en esta materia.
Por el PT, la senadora Yeidckol Polevnsky Gurwitz coincidió en que México puede lograr la soberanía energética y dejar de depender del gas que importamos de Estados Unidos. Destacó que el libro contiene un análisis de la situación nacional en materia energética, plantea los desafíos y cuenta con datos sobre este sector estratégico.
Azamar Alonso, autora del libro, comentó que este trabajo de investigación contiene estadísticas, con metodologías, no sólo hace una crítica a la fuente de energía, sino a la gestión de los recursos en el país, la cual, dijo, nos deja en una situación de vulnerabilidad, y que en las últimas dos décadas el gas se convirtió en la columna vertebral de nuestro sistema energético.
También discute “el espejismo del hub gasífero mexicano” y se muestra que la estrategia actual multiplica la subordinación a la infraestructura fósil de Estados Unidos, lo que posterga una verdadera transición energética de nuestro país.
En ese sentido dijo que “México en la encrucijada gasífera: seguridad energética contra la ambición de convertirse en hub exportador” invita a repensar el papel de nuestro país en la geopolítica gasífera y a reconocer que la independencia energética no se alcanzará mediante la intermediación fósil, sino a partir de una transformación estructural hacia una matriz limpia, descentralizada y equitativa.




