PODER CIUDADANO
Una de las instituciones más noble y reconocida por las y los vecinos, es la Procuraduría Federal del Consumidor, la famosa PROFECO.
Tanto por el trabajo y esfuerzo que ha realizado en beneficio de los consumidores, y también por la gran creatividad de los 80´s, que fue tan buena, que quien de las generaciones que nacimos en los 50´s, 60´s, 70´s y 80´s, no recuerda la tonadita del “568-8722” o la también famosisíma frase “regalo afecto, no lo compre”.
Esta institución está llegando a sus 50 años y con ello medio siglo defendiendo un principio básico: equilibrar la relación entre clientes-consumidores y vendedores. En cualquier economía, el mercado puede ser dinámico, pero solo es justo cuando existen reglas claras y una autoridad que las haga valer.
Con este motivo, el actual Procurador Federal del Consumidor, Iván Escalante Ruiz, develó una placa conmemorativa en Los Pinos, y recordó que la institución nació el 5 de febrero de 1976, con la entrada en vigor de la Ley Federal de Protección al Consumidor.
México fue el primer país de América Latina en crear un organismo especializado en la defensa de las personas consumidoras y el segundo en el mundo en contar con una ley integral en la materia: una decisión que colocó al Estado del lado de la ciudadanía, frente a abusos de algunos, que disfrazándose de vendedores o empresas, abusan o defraudan al consumidor.
En su discurso por este importante aniversario, Iván escalante nos recordó que en cinco décadas, la Profeco “ha verificado precios, pesas y medidas; analizado la calidad de productos; realizado conciliaciones gratuitas entre consumidores y proveedores; creado el teléfono del consumidor y establecido Oficinas de Defensa del Consumidor (ODECO) en todo el país, y las plataformas digitales”.
Desde noviembre de 1976 publica además la Revista del Consumidor, que por cierto, en estas épocas de post pandemia, Iván tuvo el gran atino de reelanzarla y hacer su edición nuevamente impresa. Gratuita, como siempre. Esta revista nos da importante información para comparar precios y calidad de productos, además de secciones de gran interés para la ciudadanía.
Pero su función no es solo reaccionar ante irregularidades. La tarea de fondo es empoderar, informar y educar, “a confianza en los mercados no surge por sí sola: se construye cuando las personas saben que las reglas existen, se cumplen y hay una institución capaz de hacerlas valer”, señaló también el Procurador.
En esta nueva etapa, la Profeco apuesta por fortalecer la educación para el consumo, la información financiera y la formación desde la infancia.
Enseñar a niñas y niños a tomar decisiones de compra informadas no es un gesto menor: es política económica de largo plazo. Consumidores mejor informadosgeneran mercados más competitivos y empresas más responsables.
La protección al consumidor no es un trámite administrativo; es parte de la vida cotidiana. Cuando un salario alcanza para lo que promete, un producto cumple lo que anuncia y un contrato se respeta, la confianza social se fortalece.
Cincuenta años después, la PROFECO recuerda algo esencial: la economía funciona mejor cuando el poder está del lado del consumidor, y no solo del otro lado del mostrador ¡Que vengan muchos años más! Felicidades a todo el equipo.
X: @floresaquino
FB: Juan Carlos Flores (fan page con el puño levantado)




