Poder Ciudadano
Autor: Juan Carlos Flores Aquino
Ayer hace 10 años, mi generación y otras más lloramos al enterarnos que Juan Gabriel, el “divo de Juárez” había fallecido. La noticia corrió de inmediato en todas las redacciones de los medios de comunicación y en las redes sociales.
Se informaba que a causa de un infarto agudo de miocardio, en su residencia de Santa Mónica, California, Estados Unidos, el 28 de agosto del 2016, a las 11:43 de la mañana, había fallecido Alberto Aguilera Valadez, y comenzaba la leyenda de Juan Gabriel.
Sorprendía la noticia, porque a sus 66 años, se encontraba trabajando en su gira “México es todo”, y apenas dos días antes, había dado el que sería su último concierto, en el Fórum de Inglewood, en los Ángeles California.
Con su vida privada siempre muy bien resguardada, se supo que al momento de su fallecimiento, se encontraban con él, Efraín Martínez, su última pareja sentimental, y sus hijos, entre quienes estaba Iván Aguilera, quien también era su manager y fue su heredero universal y albacea.
De inmediato el pueblo de México exigió rendirle un homenaje a unos de sus últimos grandes ídolos. A pesar de que su cremación fue en California, se hicieron todas las gestiones para organizar un gran homenaje, digno de la leyenda.
Así, el 5 y 6 de septiembre del 2016, el Palacio de Bellas Artes, en la capital mexicana, fue testigo de las más de 700 mil personas que se dieron cita para despedir a Juan Ga.
La explanada de Bellas Artes y la Alameda central eran una mezcla de emociones, donde miles de personas lloraban, otras más aplaudían, y la mayoría cantaba las canciones de su ídolo. Llegaron espontáneamente imitadores, mariachis, y muchísimas personas con fotos, cuadros, retratos firmados por el divo de Juárez. Anécdotas de gente que lo había conocido, y que coincidían en el lado humano y sensible de Alberto Aguilera.
Lucía Méndez, Alejandra Ávalos, Aída Cuevas, Fernando de la Mora, el mariachi Gama, Martín Urieta, Leticia Perdigón, Humberto Elizondo, Poncho Lizárraga, entre otros artistas y cantantes, se hicieron presentes para la guardia de honor y dedicarle sus canciones.
Pero no solo en Bellas Artes. De forma espontánea, miles de personas también se congregaron en la emblemática Plaza Garibaldi, donde a pulmón abierto mariachis y público cantaban “amor eterno”, “abrazame muy fuerte”, “querida”, “la muerte del palomo”, “se me olvidó otra vez”, entre cientos de canciones más.
Lo mismo sucedió en escenarios internacionales, principalmente en Estados Unidos y América Latina, donde diferentes artistas, en diferentes conciertos, pedían un minuto de aplausos y dedicaban una de sus canciones a la muerte de Juan Gabriel.
Por supuesto, Ciudad Juárez, Chihuahua, lugar adoptivo del ídolo, también rindió homenajes frente a su residencia en la calle 16 de septiembre, que se ha convertido afortunadamente en un Museo.
Además de convertirse merecidamente en leyenda, su muerte también ya es también considerada como un culto, entre diversas teorías de conspiración, mitos, y misterios que la rodean. Al igual que sucedió con Pedro Infante, muchos aseguran haber visto vivito y coleando a Juan Gabriel en diversas partes del mundo.
Lo único cierto es que millones de personas seguimos disfrutando sus canciones, sus composiciones, ¡y hasta las 2 series televisivas que él mismo hizo sobre su vida!
X: @floresaquino
FB: Juan Carlos Flores (fan page con el puño levantado)
www.poderciudadano.tv


