- La ampliación del Lactario Institucional impactó en la reducción de tiempo en la estancia hospitalaria de recién nacidos de 17 a 13 días y en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales pasó de 8 a 5 días
La implementación formal y ampliación del Lactario del Instituto Nacional de Pediatría (INP) tiene resultados clínicos que impactan de manera directa en la recuperación de recién nacidos prematuros y pacientes críticamente enfermos, al incrementar el uso de leche humana y disminuir el empleo de fórmulas infantiles, así como favorecer su crecimiento mediante el uso oportuno de fortificadores y reducir los tiempos de hospitalización y de soporte respiratorio.
En entrevista, el jefe de Neonatología del INP, Héctor Macías Avilés, informó que, con la modernización de su infraestructura, el Lactario evolucionó hacia un modelo integral de atención, al pasar de atender a una sola madre a recibir simultáneamente entre seis y ocho mujeres, incrementando así las visitas de 500 a más de 2 mil 500 durante el último año.
De igual manera, el jefe del Departamento de Neonatología del INP, explicó que la evaluación realizada por el departamento a su cargo, documentó un aumento en el uso de leche humana, de 78 a 82 por ciento al comparar los periodos 2024-2025 y 2025-2026, lo que equivale a un incremento de 4 puntos porcentuales más. Asimismo, se registró un aumento importante en la duración promedio de la alimentación con leche humana, que pasó de 7 a 12 días.
Señaló que estos avances son resultado de la modernización y de la estrategia integral de promoción de la lactancia materna, que permitió incrementar un 45 por ciento la disponibilidad de leche humana para los recién nacidos hospitalizados, logrando que actualmente el 65 por ciento de los pacientes reciban este alimento, cuando anteriormente sólo lo hacía el 20 por ciento.
Aunado a ello, los días de alimentación con fórmula disminuyeron de 12 a 9 días; mientras que el uso de fórmula disminuyó de 94 a 88 por ciento, una reducción de 6 puntos porcentuales en este mismo periodo.
Asimismo, destacó que el empleo de fortificadores de leche humana pasó de 2.6 a 3.4 por ciento, fortaleciendo el aporte nutricional para los recién nacidos con mayor vulnerabilidad. Paralelamente, la duración promedio de la alimentación con fortificadores aumentó de 0.20 a 1.21 días, reflejando una utilización más oportuna de esta estrategia nutricional en los pacientes que lo requieren.
Indicó que la estrategia incorpora asesoría de las y los enfermeros especialistas en neonatología, que reciben capacitación continua en lactancia, así como el personal médico; además de acompañamiento psicológico, apoyo de Trabajo Social, orientación nutricional y seguimiento personalizado para las madres que presentan dificultades para iniciar o recuperar la producción de leche mediante técnicas de relactancia.
El especialista afirmó que el fortalecimiento de la alimentación con leche humana también se reflejó en una evolución clínica más favorable para los pacientes, ya que la estancia hospitalaria promedio disminuyó de 17 a 13 días, es decir, 4 días menos; mientras que la permanencia en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) pasó de 8 a 5 días, equivalente a una reducción de 3 días.
De igual forma, se observó una disminución en el tiempo de utilización de oxigenoterapia, que pasó de 7 a 4 días, así como una reducción en la necesidad de dispositivos de soporte respiratorio. El uso de mascarilla de oxígeno disminuyó 29 por ciento, la ventilación no invasiva 31 por ciento y la ventilación mecánica 30 por ciento.
Macías Avilés explicó que estos resultados reducen el riesgo de complicaciones asociadas a la prematurez, como la displasia broncopulmonar y la retinopatía del prematuro, además de favorecer un mayor apego entre madres, padres e hijos durante la recuperación.
Finalmente, el jefe de Neonatología reafirmó que la leche humana representa el mejor inicio posible para todos los recién nacidos, particularmente para quienes enfrentan prematurez, enfermedades graves o requieren hospitalización prolongada.




