EL COLEGIO DE SAN ILDEFONSO RECIBE A PENNY GORING CON EL DESAMOR DEL AMOR

  • La curadora Laura Smith diseñó el recorrido a partir de la arquitectura del recinto y de una paleta que “parezca la coloración de un moretón”, para llevar al público de lo íntimo a lo político de la obra
  • Se reúnen piezas históricas, muñecas textiles, collages digitales y físicos, videos y un núcleo central dedicado a la serie Amelia, eje afectivo y narrativo de la muestra

 

La obra de la artista inglesa Penny Goring llega al Colegio de San Ildefonso con la exposición El desamor del amor / Unloving Love, un recorrido que –desde su entrada– insiste en una idea: las piezas que se presentan en la exposición por primera vez se muestran en un país del continente y su llegada a México marca un momento clave para acercarse a una producción tan íntima como política.

Para la curadora Laura Smith, el montaje en el recinto parte de una realidad imposible de ignorar: “Tienen una arquitectura increíble… no se puede negar, no se puede negociar con ello”. Por eso, explica, el diseño curatorial dialoga con el edificio y con sus transiciones: “La arquitectura fue muy importante en el proceso de la curaduría”.

Dos galerías como entrada a la mente de la artista

Smith considera que las primeras salas funcionan como un umbral hacia un universo interior: “Me parece que eran espacios muy íntimos”, en los que se observa a la artista en una forma más personal e íntima, con obras tempranas y una atmósfera de recogimiento que prepara el tono emocional de toda la exposición.

En dicho espacio, aparece una de las piezas clave: “Creo que esta es la obra más antigua se llama Es la Hora de Parar”. Para Smith, colocarla al inicio era fundamental porque visibiliza el principio que atraviesa todo el recorrido: “Es una muestra muy visceral… cómo las emociones de Penny salen de ella”.

La curadora señala que desde las primeras salas se plantea una lectura directa del cuerpo como evidencia: “Si el trauma hace que su cuerpo se vea, también debemos poder verlo”. Se presentan muñecas textiles hechas por la propia artista, objetos que sostienen un doble papel, dolor y amparo, dentro del universo de Goring.

El montaje presenta cómo dichos cuerpos textiles, que representan a la artista, cargan signos íntimos y, a veces, perturbadores: “Las decora con encaje, medias, artículos personales, a veces incluye insectos”. Y, al mismo tiempo, funcionan como soporte emocional: “son estándares en los que puede proyectar miedo, dolor y trauma, pero también… secretos, y protegerse”.

Las dos primeras salas construyen un ambiente que permiten al público sentirse dentro de la artista, afirma la curadora: “Crear estos dos espacios más pequeños… espacios íntimos, con el púrpura oscuro… como las fases de un moretón”. En su lectura, “las obras dentro de estas dos galerías son mucho más psicológicas, se sienten como si fueran dentro de la mente de Penny”.

Dicotomías en tensión

En las salas posteriores, la exposición se abre a espacios con más luz, y con ello a otros registros del trabajo. En una selección de dibujos aparece la pieza que da nombre a la muestra, una condensación de tensiones constantes en la obra: “Representa muy bien lo que significa el trabajo de Penny y esta dicotomía entre amar y sufrimiento, pero anhelo, pero desamor…”.

Y agrega una lectura sobre su ambivalencia: “Podría describir una relación que no es amorosa, pero también una forma de disentir del amor, de entrar en conflicto con él”. Para la curadora, ahí se concentra el núcleo emocional del recorrido: “esa dicotomía entre placer y dolor y deseo y trauma está presente en la obra de Penny”.

En la galería, que atraviesa la luz natural, se concentró el trabajo más político de Goring, con collages digitales realizados a lo largo de más de una década, creados con herramientas cotidianas y pensados para circular en plataformas digitales, es decir, para ser vistas en pantalla y forman parte de un momento en el que la artista comenzó a compartir su obra en espacios virtuales.

La atención va a la serie Amelia, uno de los núcleos más intensos de la muestra. Amelia fue la pareja de Penny y, tras su muerte a inicios de la década de los dos mil, la artista desarrolló un cuerpo de obra en el que ambas aparecen como figuras dobles, casi gemelas. En dichas pinturas, los personajes se confunden y se intercambian: lo afectivo y lo violento, lo tierno y lo agresivo, conviven en una misma imagen.

El desamor del amor / Unloving Love abre al público hoy, sábado 7 de enero de 2026, en el Colegio de San Ildefonso. Asimismo, como parte del programa público, de febrero a junio se desarrollan talleres y charlas en torno a la obra de la artista. Para conocer fechas, horarios y detalles, se invita a consultar el sitio electrónico del Colegio de San Ildefonso en  sanildefonso.org.mx.

El Colegio de San Ildefonso es administrado por un Mandato tripartita integrado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y el Gobierno de la Ciudad de México.