Hay una fecha trágica y singular para quienes vivimos en la Ciudad de México, llena de misterio, difícil de creer y que levanta miedo, sufrimiento y emociones: el 19 de septiembre.
Para quienes vivimos en 1985, nos dejó marcados de por vida. Miles de muertos, en gran cantidad, que nunca supimos el número de personas que realmente fallecieron. Miles de familias a partir de esa fecha, decidieron cambiar de residencia, por el trauma que nos significó el terremoto más devastador en nuestra historia reciente.
Películas, series, documentales, sobre lo que sucedió en esta fecha del siglo pasado, que fue un parteaguas en la forma en como nos organizamos y cambiamos para bien en la capital. Ya sabemos también, que fue relevante para la exigencia y la indignación, por el pésimo actuar de la clase gobernante en aquellos años.
Pero quien iba a pensar que 22 años después, en el 2017, otro terremoto sacudiría el recuerdo, y nos daría otra lección difícil de creer en el mundo entero. México sufría otro temblor exactamente en la misma fecha; nuevamente fallecimientos que lamentar, aunque en mucho menor número: 369 muertos fue la cifra oficial.
Este siglo, con tecnología avanzada, con experiencia en sismos, y que suponía un aprendizaje de la tragedia del siglo pasado, hizo que la generación millenial y la llamada de cristal, tuvieran una probadita en 2017, de lo que vivimos la generación de la década perdida en el 85.
Edificios y casas destruidas, que nos bajaron a la realidad de criminal corrupción en la que seguimos viviendo: construcciones relativamente nuevas, que se vinieron abajo, la corrupción inmobiliaria. No aprendimos nada.
Siguieron los simulacros los 19 de septiembre, y como la 3ª es la vencida, en el 2022, ¿Qué creen? Nos volvió a temblar y bastante fuerte.
La cara de escepticismo de todos los chilangos, la incredulidad, la creencia, el misticismo, las leyendas que nacían, acerca de qué en tres fechas idénticas, tuviéramos sismos de más de 7 grados. 3 terremotos un 19 de septiembre.
Afortunadamente sin daños mayores, solo un par de personas que fallecieron ¡por paros cardiacos! Y no es para menos. Sonaría a chiste cruel, pero también fue real.
Hoy se cumplen 41 años del 85, 9 años del 2017, y 4 años del 2022.
La misma historia, simulacro nacional este 2026. A las 12 del día sonará la maldita alerta sísmica, con el agregado de alarma de amenaza nuclear integrado ya en los teléfonos celulares.
Nuevamente el trágico recuerdo, la reflexión, y las emociones encontradas. La bandera a media asta, recordando a nuestros muertos.
Que si no estamos preparados, que si sigue la corrupción inmobiliaria, que si ya no debemos de permitir construcciones en una ciudad -que documentado por la NASA- se hunde cada año hasta 40 centímetros, que si estamos acentados sobre cinco placas que interactúan de manera constante.
Los nudos en la garganta, los perros que ladran cuando suena la alerta, la repetición del trauma, la profecía del 19 de septiembre.
Hoy nuevamente el capricho matemático y la metamorfosis social, que expone nuestras fibras más sensibles, y la solidaridad que siempre ha caracterizado a la ciudadanía. El poder ciudadano del puño cerrado y levantado, guardando silencio, esperando encontrar vida. Seguimos en la resiliencia, y en la resistencia. Esto también es México.
X: @floresaquino
Fb: Juan Carlos Flores (fan page con el puño levantado)


