Poder Ciudadano
Autor: Juan Carlos Flores Aquino
Toda esta semana ha sido una resaca tremenda, por la ilusión de haber llegado a cuartos de final en el Mundial, e inclusive ser campeones, cuando el domingo pasado nos cayó una losa pesada en muy pocos minutos.
Después de esos dos primeros goles, la emoción de haber podido remontar, y más aún, de tener ventaja numérica en la cancha, y de 10 minutos extras, nos pesó aún más el cruel partido y quedar descalificados.
Muchas expresiones se han escuchado a lo largo de la semana, y, para mi generación, por lo menos en el futbol, no ha cambiado nada desde hace más de 40 años, desde el siglo pasado.
Es más, nunca hemos clasificado a semifinales. Es el “ya merito” “nos quedamos en la raya” y el clásico “jugamos como nunca y perdimos como siempre”. Yo diría para siempre.
Pensamos ilusamente (quizás por los cambios políticos, quizás por el menos número de pobres, quizás por no recibir goles en los primeros partidos, quizás por los tremendos festejos que le dieron la vuelta al mundo) que en esta ocasión sería diferente. Pero no.
Será la misma bronca de hace décadas, la que continuará en el futbol: que si los directivos, que si la cantidad de extranjeros, que si los exorbitantes sueldos de los jugadores, que si la insuficiente cantera propia, que si la falta de impulso a niños, adolescentes y un largo etcétera, lo que tendrá que revisarse y resolverse.
Eso es bronca del futbol, y no necesariamente significa “los triunfos son de todos y las derrotas son huérfanas”, sino el que cada uno de nosotros debe hacer lo que le corresponde, o lo que esté en nuestra cancha.
Por eso pregunto ¿y si sí?
Si somos mas conscientes y participativos como ciudadanos, si cooperamos y trabajamos por una mejor comunidad, si al igual que exigimos, cumplimos con nuestras obligaciones, y si nos atrevemos a dejar la desidia a un lado y empezamos a trabajar por ser mejores ciudadanas y ciudadanos.
Si tiramos la basura donde se debe y si dejamos de inundar calles, parques y transporte público de envases de comida, bolsitas de plástico, chicles, papelitos, colillas de cigarro y heces de mascotas.
Si cumplimos con ser buenos vecinos, dejar de hacer ruido, ser atentos y serviciales, cumplir con las normas de convivencia pública, si nos cuidamos entre todos y dejamos el “me vale” en un bote de basura.
Si somos mejores conductores de automóvil y de motos, si le damos el paso el peatón, si respetamos los pasos peatonales, si dejamos de pitar antes de que se ponga el verde en el semáforo, si dejamos de usar el celular mientras manejamos, si dejamos de echarle la lámina a peatones y otros vehículos.
Si eres motociclista dejes de rebasar por la izquierda, transitar por banquetas o violentar el reglamento de tránsito diariamente, si irresponsablemente subes a niños, bebés o a más de tres en tu motito, o si dejas de patear espejos de vehículos y huir cobardemente.
Si eres ciclista dejar de lado tus broncas existenciales e ir gritándole, agrediendo verbal y físicamente a quien se te atraviese, pensando egoístamente que por usar bicicleta estas salvando al mundo.
Y si sí nos informamos de quien es tu alcalde, alcaldesa, tu diputada, diputado local, tu diputado federal, senador, senadora, concejal, concejala, y quien es el policía de tu cuadrante.
Muchos lo hacen diariamente, solo faltas tú. No cuesta mucho ser una buena, un buen vecino. Como decimos siempre, los buenos somos más. ¿y si sí?
X: @floresaquino
FB: Juan Carlos Flores (fan page con el puño levantado)


