– Emmanuel Reyes: Revisión del T-MEC abre una nueva etapa de negociación para Norteamérica, no el fin del tratado
La decisión del gobierno de Estados Unidos de no aprobar, por el momento, la extensión automática del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) marca el inicio de una nueva fase de negociación entre los tres socios comerciales de América del Norte, pero no implica la cancelación ni la suspensión del acuerdo.
La decisión anunciada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, pone en marcha el mecanismo de revisiones anuales previsto en la llamada “cláusula sunset”, incluida desde la negociación del T-MEC.
Esto significa que el tratado sigue vigente y que las reglas comerciales, las disposiciones de origen, el acceso preferencial a los mercados y los mecanismos para resolver controversias continúan operando con normalidad mientras México, Estados Unidos y Canadá llevan a cabo el proceso de revisión.
La administración estadounidense ha planteado la necesidad de revisar aspectos relacionados con el contenido regional de las manufacturas, las reglas de origen de la industria automotriz, la producción de acero y aluminio, así como mecanismos para evitar que empresas de terceros países utilicen a México como plataforma para ingresar al mercado estadounidense. Estas prioridades reflejan una estrategia más amplia para fortalecer las cadenas de suministro de Norteamérica y reducir la dependencia comercial respecto de China.
En los últimos meses, desde la presidencia de la Comisión de Economía del Senado, Emmanuel Reyes Carmona ha impulsado una agenda orientada al fortalecimiento de la competitividad nacional frente a los retos del comercio internacional. Ha encabezado foros y mesas de diálogo con representantes del sector empresarial, especialistas, cámaras industriales y autoridades de los tres órdenes de gobierno para analizar el impacto del nearshoring, la integración de las cadenas regionales de suministro, el desarrollo de proveedores nacionales y la revisión del T-MEC.
Para entidades como Guanajuato, cuya economía está estrechamente vinculada a la industria automotriz, la manufactura y las exportaciones, la evolución de este proceso será determinante para mantener la confianza de los inversionistas, preservar el dinamismo de las cadenas productivas y proteger miles de empleos que dependen del comercio con Estados Unidos y Canadá.
En este contexto, Reyes Carmona, sostuvo que México debe enfrentar esta nueva etapa con una estrategia sustentada en el diálogo institucional, la certeza jurídica y la defensa de los intereses nacionales.
“La revisión del T-MEC debe entenderse como un proceso de negociación y no como una ruptura comercial. México cuenta con las capacidades productivas, industriales y económicas para defender sus intereses y consolidar una integración regional que siga generando empleo, inversión y desarrollo para millones de familias”, afirmó.




