Muchas gracias por sus palabras, su excelencia, señor António Costa, presidente del Consejo Europeo.
Su presencia en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión tiene un significado muy especial. Ocurre en un momento de alta relevancia para la relación entre México y la Unión Europea, en vísperas de la Cumbre que se llevará a cabo el día de mañana, en la que se firmará el Acuerdo Global Modernizado.
Este encuentro reafirma la importancia del diálogo político, de la cooperación entre regiones y de la diplomacia parlamentaria, como instrumentos para fortalecer la amistad y el entendimiento entre nuestros pueblos.
Presidente Costa:
México reconoce en la Unión Europea a un socio estratégico y a un aliado histórico con el que compartimos principios fundamentales: la defensa de la dignidad humana, la democracia, el respeto al derecho internacional y la solución pacífica de las controversias.
Nuestra relación se ha consolidado durante décadas mediante intercambios culturales, lazos comerciales y diálogo parlamentario.
Desde la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación en el año 2000, México se convirtió en el primer país de América Latina en contar con un instrumento de esa importancia con la Unión Europea.
Hoy, a más de dos décadas de distancia, nos preparamos para abrir una nueva etapa histórica con la firma del Acuerdo Global Modernizado.
Como su nombre lo indica, este Acuerdo tiene un carácter global, es decir, no se limita al comercio ni al intercambio de mercancías; abarca también aspectos muy importantes como la cooperación política, el cuidado del medio ambiente, la protección de los derechos humanos, la igualdad de género, el desarrollo sostenible y la innovación tecnológica.
Todos estos ámbitos resultan especialmente importantes en el contexto mundial que vivimos.
Atravesamos por una etapa compleja que está marcada por reconfiguraciones geopolíticas, el surgimiento de nuevos equilibrios de poder y de desafíos crecientes para el multilateralismo.
Frente a ese escenario, México reafirma la importancia de ampliar sus horizontes estratégicos y fortalecer sus alianzas, con apego a los principios constitucionales que orientan nuestra política exterior: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias y el respeto irrestricto a la soberanía de las naciones.
Pero, sobre todo, México llega a esta nueva etapa desde una transformación profunda de su vida pública, en la que el pueblo de México ha optado por un modelo de desarrollo alternativo que denominamos “el humanismo mexicano”.
Este modelo ha dado resultados concretos. Más de 13.5 millones de personas han salido de la pobreza entre 2018 y 2024, gracias al aumento histórico del salario mínimo que se ha casi cuatriplicado, pasando de 88 pesos a 315 pesos diarios, así como al reconocimiento constitucional de programas sociales que han sentado las bases de un auténtico Estado constitucional de bienestar.
Esa es la Cuarta Transformación.
Bajo el liderazgo de nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, la primera mujer presidenta en más de dos siglos de vida independiente, nuestro país impulsa una visión que pone la economía al servicio de las personas, defiende la soberanía nacional y promueve el desarrollo con justicia social.
Por eso, para México la modernización de este Acuerdo debe entenderse como parte de una nueva generación de tratados internacionales orientados a la prosperidad compartida y a alcanzar el bienestar de nuestros pueblos.
Los datos muestran la importancia de esta relación a la que usted también hizo referencia en su discurso. En 2025 el comercio de bienes entre México y la Unión Europea superó los 86 mil millones de euros.
La Unión Europea fue el tercer socio comercial, su segundo mercado de exportación y de récord de Inversión Extranjera Directa que recibió nuestro país el año pasado. Representó el segundo mayor inversionista.
Sin embargo, el verdadero potencial de esta nueva etapa va más allá de estas cifras. Vivimos una nueva revolución industrial marcada por la inteligencia artificial, la digitalización, la transición energética y la reorganización de las cadenas de valor. En ese contexto, el Acuerdo Global Modernizado puede contribuir a fortalecer nuestras capacidades productivas y generar empleos de calidad y mejor remunerados.
Asimismo, abre oportunidades en sectores estratégicos como los semiconductores, la industria farmacéutica, las energías limpias, la manufactura avanzada y el desarrollo de capacidades tecnológicas.
Por todo ello, este Acuerdo complementa nuestra política industrial nacional.
En el marco del “Plan México” puede ser una plataforma para atraer inversión estratégica, impulsar innovación, articular cadenas de valor y fortalecer la cooperación científica y tecnológica.
La diplomacia parlamentaria tiene también un papel fundamental en la modernización de este acuerdo.
La Comisión Parlamentaria Mixta México-Unión Europea ha demostrado que la relación entre nuestras regiones no se construye sólo entre gobiernos, sino también entre nuestros parlamentarios, quienes son los representantes populares que llevan la voz de los desafíos comunes que enfrentan nuestras sociedades.
En ese sentido, desde esta Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión reafirmamos nuestra disposición a acompañar con responsabilidad institucional la ratificación de este Tratado, en consonancia con una política exterior basada en el respeto, el diálogo y la cooperación sin subordinación.
Y desde luego, no podemos dejar de mencionar que la Copa Mundial de Fútbol, en la que nuestro país será sede, es una oportunidad inmejorable para seguir estrechando nuestros lazos de amistad.
Presidente Costa, México y la Unión Europea tienen ante sí una oportunidad histórica.
Demostraremos que en un mundo marcado por tensiones e incertidumbre es posible construir acuerdos desde la igualdad, el respeto mutuo y una visión de futuro compartido.
Que el comercio debe servir al desarrollo, que la inversión debe generar bienestar, que la tecnología debe ponerse al servicio de las personas y que la cooperación debe traducirse en mejores condiciones de vida para nuestros pueblos.
Muchas gracias.



