El Hijo del Camionero
“Los mexicanos tenemos que evitar que el destino nos alcance”
Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro
Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el Análisis de Temas Económicos y Sociales de México y Nezahualcóyotl
@MRODOLFO_CID
Las perspectivas de desempeño de la economía mexicana y finanzas públicas para el bienio 2026-2027 en México, no dan luz de futuro halagüeño, por el contrario, de no cumplirse las previsiones establecidas por el gobierno, podemos tener claro que seguiremos en un esquema de nulo crecimiento y endeudamiento masivo, tan solo las necesidades de endeudamiento para el ejercicio fiscal del año 2026, se ubicará en 4.1% del PIB.
Los ingresos presupuestarios se estiman en 8 billones 661.7 mil millones de pesos para el 2027, monto inferior en 59.3 mil millones de pesos respecto a lo aprobado en la Ley de Ingresos de la Federación para este año; lo que se deberá a menores ingresos petroleros en 47.3 mil millones de pesos, además los ingresos propios de Pemex mostrarán una reducción de 59.3 mil millones de pesos, asociada con la apreciación del tipo de cambio respecto a lo proyectado en la ya mencionada Ley de Ingresos del 2026.
Cabe destacar que el monto originalmente aprobado de la línea presupuestaria para Pemex equivalente a 263.5 mil millones de pesos, se reducirá en 59.4 mil millones de pesos, tanto por la apreciación cambiaria como por el refinanciamiento de certificados bursátiles realizado a mediados de febrero, operación que fue posible gracias al fortalecimiento de la posición financiera de Pemex, derivado de los apoyos otorgados por el Gobierno Federal en 2025.
Los menores ingresos de Pemex serán parcialmente compensados por mayores ingresos petroleros del Gobierno Federal en 12.0 mil millones de pesos, impulsados por un aumento en los precios internacionales de los hidrocarburos, en un contexto de presiones sobre la oferta vinculadas con los conflictos geopolíticos en Medio Oriente.
Por su parte, los ingresos no petroleros serán menores en 12.0 mil millones de pesos respecto al programa; dentro de este agregado, los ingresos tributarios del Gobierno Federal se ubicarán 15.8 mil millones de pesos por debajo de lo previsto, como resultado del apoyo otorgado mediante el estímulo al IEPS de combustibles que pretenderá proteger el poder adquisitivo de las familias y contener presiones sobre los costos de transporte y producción, principalmente, no obstante, estos ingresos continuarán mostrando una evolución favorable, con un crecimiento real anual de 4.7% y alcanzando un máximo histórico de 15.6% del PIB.
En contraste, los ingresos no tributarios serán mayores en 3.8 mil millones de pesos respecto al programa, debido principalmente a mayores aprovechamientos; por otra parte, los ingresos propios de los organismos, IMSS, ISSSTE y CFE, se mantendrán en línea con lo aprobado.
El gasto neto presupuestario se estima que en 2027 será de 10 billones 14.7 mil millones de pesos, equivalente a 100.1 mil millones de pesos por debajo del monto aprobado, monto que se salda con recortes tanto del gasto programable como del no programable. El primer componente será menor en 59.4 mil millones de pesos, principalmente como resultado del ahorro en la línea presupuestaria para la amortización de la deuda de Pemex, con el objeto de financiar los programas sociales, es decir este financiamiento una vez más, será a costa se la salud y educación públicas.
En paralelo, el gasto no programable se reducirá en 40.8 mil millones de pesos respecto a lo aprobado, como reflejo de un menor costo financiero de la deuda inferior en 47.8 mil millones de pesos al previsto.
Este efecto será parcialmente compensado por mayores participaciones a entidades federativas y municipios, que aumentarán en 7.1 mil millones de pesos, mientras que el pago de Adeudos de ejercicios fiscales anteriores se mantendrá sin cambios.
Como resultado de la evolución prevista de los ingresos y del gasto, el déficit presupuestario para 2027, se ubicará en 1 billón 353.0 mil millones de pesos, equivalente a 3.6% del PIB, nivel menor al aprobado para 2026. Al incorporar los requerimientos extrapresupuestarios, los requerimientos de financiamiento por deuda.
Finalmente, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicará en 20 billones 419.8 mil millones de pesos, equivalente a 54.7% del PIB al cierre de 2026, es decir el mayor endeudamiento en la historia del país, resultando incomparable proporcionalmente con los registrados en 1982 u 1997, el actual, simplemente es inmensamente superior; no obstantes estos saldos serán consistentes con un superávit primario de 1.1% del PIB y con una deuda pública de 55.0% del PIB en 2027.
Los ingresos presupuestarios se estiman en 8 billones 831.9 mil millones de pesos en 2027, monto superior en 110.8 mil millones de pesos al previsto en la Ley de Ingresos de la Federación en 2026; los ingresos petroleros mostrarán una reducción de 293.4 mil millones de pesos respecto al monto aprobado para 2026, este comportamiento obedecerá principalmente a un menor precio promedio del petróleo, conforme a la fórmula establecida en el artículo 31 de la Ley Federal de Presupuesto, que no se compensa por la variación estimada del tipo de cambio.
Los ingresos no petroleros aumentarán en 404.3 mil millones de pesos respecto a lo programado para 2026; los ingresos del Gobierno Federal crecerán en 372.1 mil millones de pesos, impulsados principalmente por los ingresos tributarios, que se incrementarán en 347.7 mil millones de pesos, con ello, la recaudación tributaria mantendrá una trayectoria sólida y alcanzará un nivel de 15.6% del PIB, en línea con lo previsto para 2026. Los ingresos no tributarios aumentarán en 24.4 mil millones de pesos, mientras que los ingresos propios de los organismos y empresas distintos de Pemex se ubicarán en 1 billón 333.3 mil millones de pesos, lo que implica un aumento nominal de 32.2 mil millones de pesos respecto a 2026, aunque una ligera disminución en términos reales; monto que parecen seguirán sosteniendo la deriva económica de México.
El gasto neto presupuestario se estima en 10 billones 23.9 mil millones de pesos, cifra inferior en 91.0 mil millones de pesos al monto aprobado para 2026, equivalente a una reducción real de 4.1%. El gasto no programable aumentará en 168.5 mil millones de pesos respecto a lo aprobado en 2026, este incremento se explicará principalmente por una variación del costo financiero en 70.7 mil millones de pesos, así como por mayores participaciones a las entidades federativas y municipios por 87.2 mil millones de pesos, en línea con una mayor recaudación federal participable, a lo que se sumará un incremento de 10.7 mil millones de pesos en Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores.
En este contexto, el gasto programable pagado se reducirá en 259.5 mil millones de pesos respecto al nivel aprobado para 2026, lo que representa una disminución real de 6.8%; el gasto disponible de la Subsecretaría de Egresos se ajustará en 275.2 mil millones de pesos; este ajuste se realizará sin afectar obligaciones constitucionales ni compromisos legales o contractuales, y preservando los recursos destinados a programas sociales prioritarios y proyectos estratégicos de inversión, lo que como siempre no especifican ni cuales son ni sus alcances.
Como resultado de la evolución prevista de los ingresos y del gasto, el déficit presupuestario se ubicará en 1 billón 192.0 mil millones de pesos en 2027, equivalente a 3.0% del PIB, lo que implica una mejora de 0.7 puntos porcentuales del PIB respecto a lo aprobado para 2026. Al incorporar los requerimientos extrapresupuestarios por endeudamiento a través de financiamiento, ascenderán a 1 billón 390.6 mil millones de pesos, equivalentes a 3.5% del PIB.
En este marco, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicará en 21 billones 848.7 mil millones de pesos al cierre de 2027, equivalente a 55.0% del PIB, simplemente insostenible.
En este orden de ideas, los efectos estimados que afectaran las finanzas públicas en 2027 respecto a cambios en las principales variables macroeconómicas: crecimiento económico, inflación, tasa de interés y precio y plataforma de producción del petróleo, son las siguientes:
El resultado de una variación en la plataforma petrolera de 100.0 mil barriles diarios sobre los ingresos petroleros es de 45.0 mil millones de pesos.
Un aumento de un dólar sobre el precio promedio anual del petróleo tendría un efecto positivo sobre los ingresos petroleros del sector público de 9.6 mil millones de pesos.
Una mayor tasa de crecimiento real de la economía de un punto porcentual implica un incremento en los ingresos tributarios no petroleros de 65.7 mil millones de pesos.
El resultado de un incremento de un punto porcentual de la tasa de interés nominal sobre el costo financiero del sector público (deuda tradicional y componente real de la deuda del IPAB) es de 28.0 mil millones de pesos.
El efecto neto sobre el balance público derivado de una apreciación del tipo de cambio de un peso por dólar es una pérdida de 24.7 mil millones de pesos, considerando la pérdida por concepto de los ingresos petroleros de 44.6 mil millones de pesos y el ahorro en el costo financiero del sector público de 19.8 mil millones de pesos.
Un aumento de un puto porcentual de la inflación tendría un efecto de 1.4 mil millones de pesos sobre el costo financiero del sector, es decir el costo de los Udibonos y deuda en Udis.
El precio promedio del petróleo se proyecta en un plano de normalidad en 59.6 dólares por barril, sin olvidar que México es importador neto de hidrocarburos.
El promedio de los precios mensuales observados de la MME en los diez años anteriores al periodo mencionados es de 60.2 dpb.
La cotización promedio de los futuros entregables como mínimo a partir del mes de diciembre del tercer año posterior al que se está presupuestando, ajustados por el diferencial promedio entre dicho crudo y la mezcla mexicana de exportación en el periodo mencionado, resultó en 59.0 dólares por barril.
El precio promedio de los futuros se proyecta en un plano de normalidad en 49.7 dólares por barril.
La cotización promedio de los contratos de los futuros con fecha de entrega entre diciembre de 2026 y noviembre de 2027 en el periodo mencionado es de 62.9 dólares por barril.
Este valor se ajusta con el diferencial proporcional entre dicho crudo y la mezcla mexicana de exportación para obtener un precio de dicha mezcla de 59.2 dólares por barril que se multiplica a su vez por un factor de 84%, conforme a lo establecido en la Ley.
El precio máximo de referencia resultante para la mezcla mexicana de exportación 2027.
A pesar de este diseño que se sigue basando en otros ingresos y no en la generación de nuevos productos, hace parecer que comenzaremos a ver la realidad, Standard And Poor no degradó la calificación crediticia de México, pero le cambió la perspectiva a negativa, lo que significa que tan solo las tasas de interés para acceder a créditos serán más altas y las garantías que exijan a México para invertir serán más onerosas.
En este momento podemos quedarnos con tres datos: el endeudamiento brutalmente excesivo que se tendrá al cierre del 2027, con crecimiento cero y un gasto sobre todo en subsidios sociales al alza indudablemente, propiciaran un colapso en el mediano plazo, por eso podemos ver intentos como el Plan México, proyecto razonable y como acto desesperado, la construcción de obras que no requiere la economía, como son los ferrocarriles que se planearon.
Los economistas tienen un papel muy importante que desempeñar, los colegios deben tener aun más contacto con la gente, no es opcional, es algo obligatoria, necesitamos informarnos y tomar determinaciones antes de que el destino nos alcance.




