Hay niñas, niños y adolescentes que necesitan una oportunidad para descubrir todo lo que son capaces de lograr. En el deporte podemos encontrar una herramienta para acompañarlos, fortalecer su confianza y abrirles caminos que quizá no habían imaginado.
Por eso, en la CONADE impulsamos “Semillas de Grandeza”, un proyecto que pone en el centro a niñas, niños y adolescentes de entre 6 y 18 años que viven en acogimiento residencial, para acercarlos a la actividad física y al deporte como parte de su desarrollo integral.
Nuestra responsabilidad va más allá de buscar resultados en las competencias también consiste en generar condiciones para que más personas puedan ejercer su derecho al deporte, convivir en espacios seguros y encontrar en la actividad física una oportunidad para crecer.
A través de promotores deportivos de la CONADE, esta iniciativa contempla actividades de iniciación en deporte convencional y adaptado, con el propósito de incorporar progresivamente a sus participantes al Sistema Nacional del Deporte y contribuir a la restitución de sus derechos mediante la inclusión, la educación y el bienestar.
La primera etapa se desarrollará en 11 entidades federativas: Estado de México, Morelos, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Hidalgo, Yucatán, Michoacán, Tabasco, Campeche y Oaxaca. El periodo de trabajo está programado de noviembre de 2026 a marzo de 2027, con una primera evaluación nacional después de 25 semanas.
En este camino, el judo tiene un papel importante. Su práctica fomenta la concentración, la coordinación, la toma de decisiones y el respeto. También enseña que perder no significa fracasar, sino aprender, reconocer nuestras áreas de oportunidad y encontrar la motivación para volver a intentarlo; son lecciones que acompañan a las personas dentro y fuera del tatami.
Esta propuesta recupera experiencias como la desarrollada en el Sistema DIF Michoacán, donde el trabajo deportivo permitió alcanzar resultados destacados: más de 80 medallistas nacionales de judo, más de 16 campeones y dos seleccionados nacionales que participaron en el Campeonato Panamericano Infantil de Varadero, Cuba, en 2024.
Estos antecedentes nos muestran que, cuando las instituciones sumamos esfuerzos y ofrecemos acompañamiento, disciplina y oportunidades, podemos contribuir a que niñas, niños y adolescentes descubran sus capacidades y encuentren nuevas motivaciones.
También buscamos que los centros de asistencia social y los espacios comunitarios se conviertan en lugares de convivencia, aprendizaje e inclusión, donde la actividad física contribuya a mejorar la salud, fortalecer las relaciones sociales, favorecer el desempeño académico y promover entornos alejados de la violencia.
Queremos ampliar su alcance a más entidades federativas e incorporar otras disciplinas deportivas prioritarias para la CONADE, como clavados, tiro con arco, futbol, boxeo, taekwondo y levantamiento de pesas, entre otras, de acuerdo con las condiciones y posibilidades de cada comunidad.
Para lograrlo, es fundamental la colaboración entre la CONADE, los sistemas DIF, los institutos estatales del deporte y las federaciones deportivas. Cada institución aporta experiencia y capacidades para construir una red de apoyo que coloque el bienestar de la niñez y la adolescencia en el centro de las decisiones.
Estoy convencido de que el deporte puede cambiar la manera en que una persona se mira a sí misma y las posibilidades que reconoce para su futuro. Una clase puede convertirse en el comienzo de una pasión; un entrenamiento, en una lección de perseverancia; y un equipo, en una comunidad donde cada niña, niño o adolescente se sienta parte de algo.
Con Semillas de Grandeza, queremos sembrar confianza, disciplina, esperanza y oportunidades. Porque el verdadero impacto del deporte no se mide únicamente en medallas, sino también en las vidas que acompaña, los derechos que contribuye a restituir y los futuros que ayuda a construir.
Ese es el compromiso de la CONADE: trabajar para que ninguna niña, ningún niño y ningún adolescente se quede sin la oportunidad de descubrir su grandeza a través del deporte.




