- Presenta canciller visión de México sobre los desafíos globales en la Asamblea General de Naciones Unidas
El secretario Roberto Velasco aseguró que, como lo ha dicho la presidenta Sheinbaum, México camina por el rumbo de la prosperidad compartida, con independencia, libertad y siempre, con dignidad
En el contexto de la renovación de la Secretaría General, México sostiene con claridad que también en Naciones Unidas es tiempo de mujeres, dijo
En representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y en consonancia con el compromiso de que la voz de México sea escuchada en el mundo, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, participó la tarde de viernes en la Asamblea General de Naciones Unidas, con motivo de su 81° periodo de sesiones, en Nueva York.
El canciller presentó a la comunidad internacional la visión y experiencia de un México que vive una transformación profunda con propósitos claros: generar bienestar compartido, fortalecer la competitividad, desarrollar capacidades propias y decidir sobre nuestro propio destino.
Desde la tribuna de la ONU, destacó que México ejerce una política exterior soberana e independiente, donde nuestro país ha demostrado que puede cooperar estrecha y respetuosamente con sus socios y, al mismo tiempo, hacer valer plenamente su soberanía. Esa independencia, precisó, se mide también en la protección de los connacionales que viven fuera de nuestro territorio, a quienes se defienden sus derechos donde quiera que se encuentren, con estricto apego a derecho internacional.
Velasco señaló que la política exterior está anclada en los principios normativos de nuestra Constitución, que trascienden al gobierno en turno, la coyuntura internacional y que nuestro pueblo destiló de su historia. Por ello, precisó, defendemos la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, porque sabemos que son la mejor garantía de la paz y la estabilidad entre las naciones; abogamos, también, por la solución pacífica de las controversias y por la proscripción de la amenaza y del uso de la fuerza.
“Creemos en la igualdad jurídica de los Estados, porque la soberanía no se mide en ejércitos ni en recursos materiales: todas las naciones, todos los pueblos, valen lo mismo ante el derecho. Promovemos la cooperación internacional para el desarrollo. Velamos por el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos, que son también el corazón de nuestra Constitución. Y luchamos por la paz y la seguridad internacionales, base del desarrollo de los pueblos”, señaló el canciller.
Dijo que México no necesita adaptar su política exterior a la Carta de Naciones Unidas, ya que la lleva escrita en su Constitución, y cuando el país defiende el multilateralismo cumple un mandato constitucional. Esto, detalló, “es la herencia de Benito Juárez, Venustiano Carranza y Genaro Estrada: tres nombres, una misma convicción, el derecho como única fuerza legítima entre las naciones. Esta convicción no admite excepciones ni destinatarios selectivos”.
Frente a los conflictos internacionales en curso, destacó que México mantiene una posición firme: el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza, la población civil debe ser protegida, la integridad territorial de las naciones, respetada y toda controversia encontrar cauce en el diálogo, la negociación y la paz.
Por eso, recordó que México ha defendido durante décadas la solución de dos Estados y reconoce al Estado de Palestina, con el derecho de su pueblo a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas. Destacó también que la vocación regional de México explica la posición que ha sostenido por más de seis décadas al mantener su solidaridad con el pueblo de Cuba y el rechazo al embargo y a toda medida económica unilateral contraria a las Naciones Unidas.
En su intervención, compartió que la experiencia de México ha demostrado, en los hechos, que se puede mejorar la calidad de vida de la gente ampliando sus derechos y su capacidad para ejercerlos. Ejemplificó que estos cambios se han traducido en mayor bienestar, seguridad e ingreso para la población. “Hoy podemos decir con orgullo que nuestros avances en seguridad distinguen a México en el escenario internacional […] sostenemos ante esta Asamblea una verdad que ofrecemos a todos los pueblos: la paz no se decreta ni se impone; se construye con justicia social”, precisó.
Con esta participación, México refrendó su compromiso con la Carta de las Naciones Unidas, el multilateralismo y con los más altos ideales de la humanidad para hacer frente a los retos de la coyuntura geopolítica internacional.





