Poder Ciudadano
Autor: Juan Carlos Flores Aquino
A todas y todos nos sorprendió la aparición de Citlalli Hernández Mora, como la as bajo la manga, la carta fuerte de Morena para la Alcaldía Cuauhtémoc.
Y aunque ni la misma Citla (como le llaman sus cercanos) ni Ariadna Montiel, la mera mera de Morena, hayan confirmado que será la Coordinadora del Comité de Defensa, la decisión ya está tomada.
Se trata de componer todo el desbarajuste que hace un par de años, hicieron varios dirigentes de Morena, traicionando a su propio partido en la Cuauhtémoc, ayudándole a la priista Rojo de la Vega y Piccolo, para que llegara a la Alcaldía.
Por el lado de la entonces candidata a la Presidencia, la más visible traición en la Cuauhtémoc, corrió a cargo de Nestor Núñez; del lado de Clarita, entonces candidata a la jefatura de Gobierno, el encargado de torpedear la campaña morenista fue Tomás Pliego. Aparecen otros nombres, pero estos dos son los más mencionados.
El resultado fue muy fácil de entender: Alessandra no ganó la Cuauhtémoc; Morena la cedió por sus traiciones al interior.
Y la mejor muestra y prueba fueron los cruces electorales en las boletas del 2024, votos muy diferenciados quedaron registrados para la historia de la izquierda fratricida.
Por estas razones, y por lo que se juega en el 2027, fue que Clarita decidió asumir ella misma, la operación política de la ciudad de
México, con especial énfasis en la Cuauhtémoc, para no cometer los mismos errores del pasado. El futuro político de la Jefa de Gobierno está de por medio.
La primera carta, fue Luisa María Alcalde, tan así, que después de su salida de la Presidencia de Morena, ya como Consejera Jurídica, se les ocurrió la conferencia vespertina semanal de los miércoles, pensando qué, desde Presidencia de la República, le daría un buen resultado. Fue todo lo contrario.
Al igual que le sucedió con su podcast “la moreniza”, el mal llamado “derecho de réplica” le resultó contraproducente. Las encuestas sí la colocan como la política más conocida en la Cuauhtémoc, pero con negativos muy altos.
Si le sumamos que Luisa María nunca ha salido a una elección a pie, el riesgo sería aún mayor en una competencia electoral real. Descartada.
Clara necesitaba a alguien con el mismo peso político dentro de Morena, pero que además le ayude en sus planes hacia el 2030.
Alguien a quien proponer como su sucesora, y que le sumara puntos para alcanzar la candidatura presidencial.
Y ningún perfil en Cuauhtémoc se lo garantizaba. Arturo Ávila no conectaba, y los demás aspirantes son de grupos políticos muy contrarios a su proyecto. Así es como aparece el nombre de Citlalli.
Avalada además por la mismísima Presidenta de la República, garantizaba la unidad dentro de la 4T y una operación política experimentada, eficaz y eficiente, agregándole el mismo proyecto político hacia el 2030 y facilidad con los medios. No había más.
Por ello, las reuniones de los últimos días de la Jefa de Gobierno con Emilio Villar, Dunia Ludlow, y Cynthia López Castro: no van, y hay que apoyar a Citla.
La más avorazada con Clarita y al mismo tiempo la más repudiada por vecinos, fue Diana Sánchez Barrios; la expriista nada más quiere el distrito 12 federal, el 9 local, y una pluri, además de expandir el gran negocio ambulante en la Alcaldía, ¿y su agüita de limón?
X: @floresaquino
Fb: Juan Carlos Flores (fan page con el puño izquierdo levantado)


