
- El presidente de la Comisión de Economía destacó que no se puede permitir que el talento laboral se pierda por discriminación.
Ciudad de México, CDMX. 14 de Abril de 2026.- El presidente de la Comisión de Economía del Senado de la República, Emmanuel Reyes Carmona, convocó a la iniciativa privada e instituciones a revisar el marco normativo para impulsar políticas públicas que incluyan a las personas con discapacidad en la cadena productiva del país.
Durante la inauguración del conversatorio “México incluyente: Hacia la Autonomía Económica”, el senador por Morena dijo que no podemos permitir que el talento laboral de las personas se pierda por discriminación, rezago educativo o la falta de infraestructura física o digital.
Tampoco, agregó, por la ausencia de programas de capacitación que cierren la brecha de empleabilidad bajo la visión del Plan México y en total congruencia con la Agenda 2030 de la cual México forma parte.
En este sentido, enfatizó que la inclusión laboral no es un accesorio, sino un elemento esencial para la competitividad y la resiliencia de las cadenas de suministro; ya que una cadena productiva que integra a la diversidad es más digna, estable y productiva, abundó.
De ahí que el punto central de este encuentro sea el impacto del empleo formal para personas con discapacidad, en la redistribución de las tareas de cuidado dentro de las familias mexicanas, la cual, lamentó, ha recaído desproporcionadamente en las mujeres y las niñas.

Por tal motivo, dijo, “es nuestra responsabilidad como senadores legislar para que la autonomía económica sea una realidad que alivie estas cargas y fomente el desarrollo humano integral”.
En este contexto, Reyes Carmona señaló que ciertas visiones retrógradas limitan, en la mayoría de las ocasiones, la contratación de personas con discapacidad; “me refiero a empresas que no han logrado avanzar en una visión integradora”, acusó.
Lo anterior, porque solamente ven a las personas como aquellos entes que tienen el 100 por ciento de sus capacidades para poder participar en algunas actividades laborales de alguna empresa.
Emmanuel Reyes Carmona subrayó que es una situación alarmante que en México el 62 por ciento de las personas de más de 15 años y con algún tipo de discapacidad no tienen trabajo, conforme al Censo de Población y Vivienda del INEGI.
“Además, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación, una de cada cuatro personas considera que las personas con discapacidad son de poca ayuda y no pueden realizar tareas exitosamente”, lo que consideró como falso.
Estas cifras, señaló el senador son un llamado de atención y una acción impostergable, por lo que “no podemos permitir que el talento de las y los mexicanos se pierda por discriminación”.

También refirió que el nivel de escolaridad que tiene en promedio este grupo poblacional es de 4.7 años, en comparación con la de una o un mexicano promedio que es de 8.5 años. Lo anterior, advirtió, es sin duda alguna un llamado de atención y una acción impostergable.
Por todo lo anterior, señaló que hoy no sólo hablamos de justicia social, sino de una estrategia que permita sensibilizar, a fin de comprometernos cada día más para poder generar estos cambios.
El secretario ejecutivo del Consejo Nacional de la Agenda 2030, Ismael Ortiz Fernández, consideró que este diálogo debe derivar en propuestas viables que puedan incorporarse como instrumentos de política pública, dentro de un marco normativo, también como modelos de negocio con un enfoque incluyente.
Reiteró su compromiso para acompañar estos esfuerzos, al promover la coordinación interinstitucional y el seguimiento de iniciativas que contribuyan al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
“Estamos seguros que esta jornada permitirá avanzar hacia acuerdos y líneas de acción que fortalecerán la autonomía económica y consolidarán un desarrollo más equitativo, un desarrollo más sostenible y, sobre todo, incluyente para México”, apuntó.
Luis Antonio Carrasco, director de Enlace y Vinculación de la Organización Unidad Lazos por la Discapacidad, dijo que los retos estructurales que limitan la autonomía económica de las PCD en México son cuatro.
La primera es la falta de aplicación real al empleo y al emprendimiento diseñados sin accesibilidad, que contemplan las empresas y espacios productivos, pues desconocen como adaptar puestos, procesos, y entornos de trabajo.
También citó el proceso de acceso al empleo y al emprendimiento diseñados sin accesibilidad, tales como el reclutamiento, las plataformas digitales, la capacitación y el financiamiento excluyente desde su diseño, así como el riesgo de perder seguridad médica y pensión del IMSS al incorporarse al empleo formal.
Dijo que existe un rezago educativo, digital y falta de acompañamiento técnico sostenido sin seguimiento; además de que la inclusión no se mantiene ni el empleo ni el emprendimiento.



