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martes, septiembre 29, 2026
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ENCUESTA INTERCENSAL 2025 DEL INEGI

El Hijo Del Camionero

“Población: México al borde del precipicio”

 

Por: Dr. Mario Rodolfo Cid de León Carraro
Presidente de la Junta de Enlace Ciudadano, para el
Análisis de Temas Económicos y Sociales de
México y Nezahualcóyotl

 

@MRODOLFO_CID

 

La semana pasada el INEGI dio a conocer los resultados de la encuesta intercensal 2025, hay que recordar que existe el censo de población y vivienda, el que se levanta cada 10 años, para ser exactos en los años cuyo último digito es 0: 2000, 2010 y 2020, el siguiente será en 2030, mientras que la encuesta interesal, cuya información se circunscribe solamente a la población, se levanta en los años cuyo último digito es 5, es decir 2005, 2015, y 2025, la próxima será en 2025; esta encuesta, tiene como fin mantener actualizados los datos de población de México, a diferencia del censo general que aborda distintos temas; este último ejercicio, aborda datos realmente alarmantes, los que a continuación se describen:

Al 15 de octubre de 2025, la población total estimada de México fue de 130, 911,314.00 personas;  se estimó que 130 393 389 personas residían en viviendas particulares habitadas y 517 925 que corresponden a una estimación complementaria de la población en viviendas colectivas, del Servicio Exterior Mexicano y la población sin vivienda.

Entre el 15 de marzo de 2020 y el 15 de octubre de 2025, la Tasa de Crecimiento Promedio Anual de la población residente en viviendas particulares habitadas fue de 0.7 por ciento, este valor es inferior al que se observó en el periodo de 2015 a 2020, que fue de 1.0 %; dicha tasa es equiparable a la del crecimiento anual del PIB que es del 0.8% anual, lo que de forma drástica significa que México ha detenido su crecimiento estructural, con las consecuencias que ello significa. El estado de México se mantuvo como la entidad federativa más poblada del país, con 17.6 millones de habitantes. Siguieron Ciudad de México con 9.2 millones, Jalisco con 8.6 millones y Veracruz con 7.9 millones; mientras que las menos pobladas son Campeche con 967 mil, Baja California Sur con 955 mil y Colima con 759 mil.

En 2025, la distribución de la población según sexo fue similar a la de 2020, del total de habitantes del país, 51.9 % eran mujeres y 48.1 %, hombres, por lo que las proporciones representan 67.7 y 62.7 millones de personas, respectivamente. Oaxaca registró la mayor proporción de mujeres, con 53.0 % de su población, mientras que Baja California Sur presentó la mayor proporción de hombres, con 50.2 por ciento, es un hecho que a nivel nacional, existen más mujeres que hombres, pero dicha tendencia general, no se replica por estado.

La estructura según edad de la población tuvo cambios consistentes con el proceso de envejecimiento demográfico del país, entre 2020 y 2025, la edad mediana pasó de 29 a 32 años, lo que significa que en 2025 la mitad de la población tenía 32 años o menos; esta tendencia se acompañó de una reducción relativa de los grupos de menor edad y de una mayor participación de las personas adultas y adultas mayores en la composición demográfica nacional.

Al comparar entre las entidades federativas se presentan diferencias en la edad mediana de la población. Chiapas registró la edad mediana más baja, con 26 años; mientras que Ciudad de México presentó la más alta, con 37 años. Esto significa que la mitad de la población de Chiapas tenía 26 años o menos, en tanto que en Ciudad de México la mitad de la población tenía 37 años o menos; el envejecimiento es un fenómeno real, que se da con una dinámica distinta en cada entidad federativa.

Existe una disminución del promedio de hijos nacidos vivos de las mujeres de 12 años y más, al pasar de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025, manteniéndose una diferencia según el nivel educativo de las mujeres: conforme aumenta la escolaridad, disminuye el número promedio de hijos. Las mujeres sin escolaridad registraron en promedio 4.9 hijas e hijos nacidos vivos. En cambio, aquellas con educación media superior o superior tuvieron 1.2.

En México, la Tasa Global de Fecundidad mantuvo una tendencia descendente: pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024. En 2024, se observaron diferencias entre las entidades federativas. Chiapas registró la tasa más alta del país con 1.8 hijos por mujer, siguieron Guerrero con 1.6, así como Durango y Zacatecas con 1.5 en ambos casos, mientras que Querétaro reportó 1.1; Baja California, 1.0; y Ciudad de México, que presentó la tasa más baja, con 0.8 hijas e hijos por mujer.

Un dato que resulta relevante y que sin lugar a duda influye en la estructuración de la idiosincrasia de la gente, es que en el año 2025 residían en México casi 1.2 millones de personas que nacieron en otro país. La población que nació en el extranjero se concentró principalmente en Baja California, Ciudad de México y Chihuahua, y tuvo una composición equilibrada según sexo; por países de origen, Estados Unidos de América participó con el 57.1% se mantuvo como el principal país de nacimiento de esta población, a continuación Venezuela con 6.5%, Cuba con 5.3% y Guatemala con 4.7%, en el mismo orden de ideas, poco más de la mitad de las personas que nacieron en otro país (50.7 %) contaba con nacionalidad mexicana; cabe destacar que este dato no incluye a la población que vive ilegalmente en México, dato que la autoridad realmente no conoce.

Entre octubre de 2020 y octubre de 2025, casi 1.3 millones de personas emigraron de México hacia otro país, las mayores proporciones de personas emigrantes tuvieron como entidad de origen a Guanajuato (7.5 %), Michoacán (6.8 %), Veracruz (6.4 %), Puebla (6.2 %) y del estado de México (6.1 %), mientras que las menores se observan en las menores proporciones se registraron en Colima (0.6 %), Quintana Roo (0.6 %), Campeche (0.5 %) y Baja California Sur (0.3 %).

La emigración internacional reciente se integró en su mayoría por personas jóvenes. Entre octubre de 2020 y octubre de 2025, 70.4 % de las personas emigrantes fueron hombres y 29.6 %, mujeres, lo que significa que México en un país, donde la vida es cada vez más difícil para los hombres, situación que debería ser considerada en el diseño de políticas gubernamentales. La mayor concentración de personas migrantes se observó en los grupos de 20 a 24 años (22.5 %) y 25 a 29 años (19.5 %). Siguieron los grupos de 15 a 19 años (15.0 %) y 30 a 34 años (14.1 %).

Otros datos de 2025 indican que 7.4 millones de personas de 3 años y más hablaban alguna lengua indígena y según el sexo, la población hablante de lengua indígena se conformó por 3.9 millones de mujeres y 3.5 millones de hombres; el náhuatl se mantuvo como la lengua indígena con más hablantes con 1.6 millones de personas. Siguieron el maya (778.9 mil), el tseltal (663.8 mil), el tsotsil (596.8 mil) y el mixteco (505.6 mil); estas cinco lenguas concentraron 56.2 % de la población de 3 años y más hablante de alguna lengua indígena. Este dato es importante, ya que dada la dinámica económica en que vive el país, quien no hable español, estará condenado a la marginación y a la exclusión del desarrollo.

En 2025, 24.2 millones de personas se consideraban indígenas, es decir el 18.6% del total. Los que se consideran indígenas se concentraron en los grupos de 10 a 14 años (8.5), 15 a 19 años (8.0) y 20 a 24 años (7.1) y al distinguir según sexo, 51.8 % correspondió a mujeres y 48.2 %, a hombres, lo que significa que en la actualidad, el ser indígena es un asunto de ideología y no de etnia, situación que se confirma al revisar la composición de los mexicanos de origen africano, siendo estos 2.1 millones de personas lo que  representó 1.6% de la población total del país de donde las personas de 3 años y más de este grupo, 8.7 % hablaba alguna lengua indígena, lo que no resulta razonable, dado el origen histórico de estos compatriotas.

Los mexicanos que padecen alguna discapacidad, fueron 6.4 millones de personas lo que representó 4.9 % de la población del país, mostrando una estructura demográfica marcadamente envejecida: 53.9 % correspondía a mujeres y 46.1 %, a hombres. La distribución según edad mostró una mayor concentración en los grupos de edades avanzadas, destacaron las personas de 65 años y más, en particular, las mujeres de 85 años y más (6.1 %) y de 65 a 69 años (5.5 %).

Estos resultados evidencian la estrecha relación entre la discapacidad y el proceso de envejecimiento de la población; las limitaciones asociadas a la discapacidad se concentraron mayormente en las actividades de caminar, subir o bajar (49.1 %) y ver, aun usando lentes (41.8 %). Siguieron las dificultades para oír, aun usando aparato auditivo (20.2 %), recordar o concentrarse (16.5 %), bañarse, vestirse o comer (16.3 %) y hablar o comunicarse (11.6 %). En 2025, las enfermedades se mantuvieron como la principal causa de discapacidad (46.1 %), siguieron la edad avanzada (27.8 %), las condiciones desde el nacimiento (14.3 %) y los accidentes (13.1 %).

1.4 millones de mexicanos  (1.1 % de la población total) reportaron algún problema o condición mental, destacaron el trastorno del espectro autista (18.4 %), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) (11.7 %) y los trastornos del desarrollo intelectual (8.9 %), también sobresalieron la epilepsia o convulsiones (7.9 %), el síndrome de Down (7.7 %) y la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos (6.3 %); la pregunta obligada ¿estamos como país, preparados para apoyar y atender a estas personas?

La asistencia a la escuela tuvo un comportamiento que es de destacar: en comparación con 2020, la asistencia escolar aumentó en todos los grupos de edad, el mayor incremento se observó en el grupo de 3 a 5 años, cuya asistencia pasó de 61.9 a 70.4 %; entre la población de 6 a 14 años, la asistencia aumentó de 92.7 a 96.0 por ciento; el grupo de 15 a 24 años, pasó de 44.4 a 47.3 por ciento; estos datos muestran una tendencia dramática, aunque hay más personas en la escuela, conforme avanzan los niveles educativos, la descensión es mayor.

La población de 15 años y más elevó su nivel educativo en el periodo 2020-2025; el grado promedio de escolaridad pasó de 9.7 a 10.3 años de estudio; este incremento se observó tanto en mujeres como en hombres: en las primeras aumentó de 9.6 a 10.2 años, mientras que en los segundos pasó de 9.8 a 10.3 años. El nivel educativo de la población presentó diferencias entre entidades, Ciudad de México registró el mayor grado promedio con 12.0 años de estudio, siguiendo Nuevo León (11.3 años) y Aguascalientes (11.0 años); mientras que los que tuvieron menor participación son Guerrero (9.0 años), Oaxaca (8.7 años) y Chiapas (8.2 años).

La Tasa de Participación Económica de la población de 12 años y más incrementó entre 2020 y 2025: pasó de 54.0 a 55.1 %, el aumento se observó más entre las mujeres, cuya tasa se elevó de 38.8 a 41.0 %, un incremento de 2.2 puntos porcentuales, mientras que en los hombres se mantuvo, al pasar de 70.4 a 70.6 %. En 2025, la población de 12 años y más no económicamente activa representó 44.6%, proporción inferior a la de 2020; en la composición de este segmento, destacó el aumentó en proporción de personas pensionadas o jubiladas, que pasó de 8.2 a 10.9 %, y la de quienes se declararon estudiantes, que pasó de 31.8 a 32.3 por ciento.

Respecto al acceso a servicios públicos de salud, el  86.6 % de la población contaba con afiliación o reconocimiento de acceso a servicios públicos de salud, mientras que 13.2 % no tenía afiliación ni reconocimiento de acceso. Al considerar solo a la población afiliada, la cobertura pasó de 77.1 % en 2020 a 72.5 % en 2025 y entre las instituciones de adscripción, el Instituto Mexicano del Seguro Social se consolidó como la principal fuente de cobertura al concentrar 54.1 % de la población afiliada, claro, hablar de la calidad del servicio, es otro asunto.

En México había 39 699 242 viviendas particulares habitadas, lo que significa un incremento de 4.5 millones de viviendas en cinco años. La distribución territorial de las viviendas guarda relación con la concentración de la población donde las mayores cantidades de viviendas se localizaron en el estado de México (5.2 millones), Ciudad de México (3.0 millones), Jalisco (2.6 millones) y Veracruz (2.5 millones), mientras que los menores volúmenes se observaron en Baja California Sur (0.3 millones), Campeche (0.3 millones) y Colima (0.3 millones); de todas estas viviendas, el 82.4%, cuenta con servicio de agua potable entubada dentro de ellas.

La proporción de viviendas con drenaje conectado a la red pública aumentó de 78.4 % en 2020 a 79.6 % en 2025, mientras que aquellas conectadas a una fosa séptica, tanque séptico o biodigestor pasaron de 15.9 a 16.8 por ciento, asimismo, disminuyó la proporción de viviendas sin drenaje de 4.4 a 2.5 %; que funcione, es otro asunto. Entre 2020 y 2025 aumentó el porcentaje de viviendas que contaban con refrigerador (de 88.1 a 91.8 %), lavadora (de 73.6 a 79.1 %), horno de microondas (de 48.2 a 51.3 %), automóvil o camioneta (de 47.2 a 49.9 %) y motocicleta o motoneta (de 12.2 a 19.9 %).

Entre 2020 y 2025 aumentó la proporción de viviendas que disponían de regadera (de 72.9 a 77.3%), tinaco (de 64.0 a 70.6%), bomba de agua (de 30.3 a 36.7%), cisterna o aljibe (de 28.0 a 29.8 %), aire acondicionado (de 17.1 a 23.4%), calentador solar de agua (de 10.3 a 16.8 %) y paneles solares para tener electricidad (de 0.8 a 1.5%), además la disponibilidad de boiler o calentador de agua presentó una ligera disminución, al pasar de 48.0 a 46.7%; en este mismo periodo, aumentó la proporción de viviendas que contaban con teléfono celular de 88.1 a 94.5 %, internet de 53.9 a 75.7 % y computadora, laptop o tablet de 38.4 a 39.3 %. Destaca el crecimiento del acceso a internet, que registró un incremento de 21.8 puntos porcentuales en el periodo, en contraste, disminuyó la disponibilidad de televisor de 91.3 a 89.5 %, dispositivos para oír radio de 69.2 a 54.4% servicio de televisión de paga de 43.5 a 35.9 % y línea telefónica fija de 37.7 a 31.8 %, lo que significa que la vida de México se organiza en torno a la red y sus contenidos.

En el periodo, la proporción de hogares en los que al menos una persona integrante recibió ingresos monetarios provenientes de alguien que vivía en otra vivienda dentro del país o que vivía en otro país, de programas gubernamentales y de pensiones o jubilaciones aumentó de 38.5 a 50.1 por ciento, lo que representó un incremento de 11.6 puntos porcentuales, siendo una tendencia no sana, desde el plano humano y económico. Entre octubre de 2020 y octubre de 2025, 510 mil hogares tenían al menos a una persona que se vio obligada a cambiar su lugar de residencia debido a la violencia o la inseguridad delictiva. En conjunto, estos hogares estaban conformados por 1.6 millones de personas, otro dato que resulta excesivamente grave.

El 6.5% de los hogares experimentó alguna situación de restricción en el acceso a la alimentación por falta de dinero o recursos. Entre los hogares con personas adultas, 16.0 % reportó una alimentación basada en muy poca variedad de alimentos, 11.5% señaló que alguna persona comió menos de lo que consideraba necesario y 7.1% indicó que alguna persona dejó de desayunar, comer o cenar por falta de recursos; otro dato más que grave.

Entre los 3.8 millones de hogares donde se registró alguna limitación en el acceso a los alimentos o alguna restricción alimentaria en personas adultas, y donde residía al menos una persona menor de edad, 55.1 % reportó que niñas, niños o adolescentes tuvieron una alimentación basada en muy poca variedad de alimentos, 37.7 % señaló que comieron menos de lo que debían consumir y 36.9% indicó que se redujo la cantidad servida en las comidas; en estos hogares, donde se registró alguna restricción alimentaria por falta de dinero o recursos, 31.0 % reportó que alguna persona adulta sintió hambre pero no comió, mientras que 27.9 % señaló que alguna persona comió solo una vez al día o dejó de comer durante todo un día.

Podemos concluir dada la contundencia y eficiencia de los datos que. México es un país con más de 130 millones de habitantes, en la historia nunca habíamos sido tantos en relación con el tamaño de la economía, y es este un primer dato, el progreso económico no alcanza a todos. Otro dato, es que, a pesar de todo, México ya es un país de preparatoria, lo que implica que hoy tenemos una sociedad más crítica, demandante de mejoras laborales que no existen en este momento, pero su nivel de preparación no corresponde a lo que exige.

También y que resulta lo más dramático, México pasó de ser expulsor de mano de obra no calificada, a ser un alto expulsor de mano de obra altamente calificada; entre 2020 y 2025, casi dos millones de mexicanos con preparación abandonaron el país en busca de mejores oportunidades, destacando nuevos destinos como lo son India, Rusia y China, reflejando como otros, realmente han progresado y en menos tiempo.

Otro indicados es la tasa de natalidad, la que promedió 0.8%, lo que ha llevado que por primera vez en la historia de México el porcentaje de personas entre 0 y 14 años sea menor a los de 60 o más; si bien es cierto que la población respecto a la economía se encuentra excedida unos treinta millones de personas, lo que implicaba disminuir un poco la tasa histórica de 2 hijos por mujer, a pasar a tres por cada dos mujeres solo a mediano plazo, hoy tenemos 4 nacimientos por cada 5 mujeres en vez de los 7.5 requeridos por cada 05 mujeres, es decir, no estamos ante una disminución de la velocidad de la tasa de crecimiento de la población, estamos ante una tasa de despoblación del 20% con respecto al total de hombres y mujeres, donde a pesar del acceso a ciertos servicios, seguimos siendo un país pobre, pero tecnificado.

La disminución de la población, a la que México está sujeto, presenta dos problemas, uno moral y otro económico, el primero ¿Quién será beneficiario de los logros por los sacrificios que asumieron generaciones anteriores?, mientras que el segundo, un país sin jóvenes, sin jóvenes propios, está condenado a la pobreza eterna.

Razones son muchas, las que explican porque los mexicanos no quieren tener hijos, la primera es que somos una sociedad totalmente individualista, situación que se exacerbó en el periodo 2001-2018, cuando se instaló el modelo de competir los unos contra los otros, en vez de colaborar los unos con los otros, en este esquema de devastación, de manera natural no entran los hijos, a ello hay que agregar una segunda razón el actual desastre económico, un matrimonio no puede adquirir una casa de interés social, no podrá acceder a trabajo fijo y de largo plazo, debidamente remunerado, si bien le va la distancia a recorrer de donde vivan al trabajo, se cubre en una media de tres horas y forzosamente en la pareja, tendrán que trabajar ambos.

Tienen que hacerse dos cosas de manera inmediata, para que no se desplome la masa poblacional y los que queden, no estén condenados al estancamiento o a la pobreza: hay que mudar el modelo individualista, el que no solo se conserva, sino que es estimulado en la actualidad, por un modelo solidario y de colaboración entre las personas, y la segunda, de una vez por todas, lograr un modelo de desarrollo económico, que realmente alcance a todos, donde el valor se obtenga por el trabajo, donde la satisfacción de obtenga por el esfuerzo y la voluntad no se reduzca al individualismo pro dadiva.

El reto de este siglo es evitar la pobreza que enfrentaríamos por no haber mexicanos jóvenes que aprovechen y dinamicen el modesto progreso que a costa de demasiados sacrificios se ha logrado.

Decidamos y actuemos.

 

FUENTE: La información fue recabada del informe de la encuesta intercensal 2025 del INEGI.